Imprimiendo células

Mientras estudiaban cambios en el citoesqueleto (si no sabes lo que es el citoesqueleto, te lo explicamos aquí) de las células provocados por distintas fuerzas, unos investigadores de la Universidad de Clemson (Carolina del Sur) han descubierto una aplicación curiosísima.

Gracias a una impresora de inyección de tinta de toda la vida, han sido capaces de imprimir células vivas en transparencias para microscopio. En lugar de tinta, metían en los cartuchos una disolución con las células. La hoja impresa tenía cultivos vivos.

Además, para colmo de la serendipia, descubrieron que tras la impresión, la membrana lipídica de las células quedaba algo debilitada y permitía el paso de grandes moléculas que, normalmente, no la atraviesan. Gracias a esto, consiguieron introducir en ellas una molécula fluorescente que les facilitaría estudios posteriores. Aparentemente, la membrana se recupera ella sola después de un breve periodo de tiempo y la célula se imprime viva y con la proteína fluorescente dentro, lo que permite estudiarla directamente en el microscopio de fluorescencia sin más tratamiento que la impresión.

Todo esto lo han grabado en unos vídeos explicativos y lo van a publicar en una revista de acceso libre especializada publicar artículos con material gráfico de los experimentos (Journal of Visualized Experiments), para facilitar la réplica de los mismos en otros laboratorios.

Fuente: Scienceblog
Artículo (y vídeo) original: JoVE, DOI: 10.3791/3681
Imagen: ChaosScience

 

Linfocito T matando a una célula cancerosa

El artículo más visto y más comentado de la historia de este blog es «a la caza de la bacteria«, en el que publicamos un vídeo en el que se ve cómo un leucocito humano persigue durante un rato a una bacteria para acabar fagocitándola.

Por motivos obvios, el vídeo que os presento a continuación no ha podido evitar recordarme a dicho artículo. Lo encontré dando una vuelta por ALT1040 el domingo pasado.

El vídeo lo ha grabado al microscopio la profesora Gillian Griffiths, de la Universidad de Cambridge. En él vemos cómo un linfocito T (un tipo de células del sistema inmune conocidas como células asesinas, porque se dedican a eliminar amenazar para el organismo) se acerca a una célula tumoral (azul). Primero, el linfocito T (verde) la reconoce. Luego, poco a poco la va recubriendo entera. En la parte final del vídeo se usa otro contraste para ver mejor (en amarillo) al linfocito. Se aprecia cómo ha cubierto completamente a la célula tumoral y, poco a poco, la ataca hasta que finalmente acabe con ella.

Para que os hagáis una idea del tamaño real de lo que estáis viendo, las células T tienen sólo 10 micras de largo o, lo que es lo mismo, 10 veces menos que el diámetro de un pelo.

En un artículo próximo os explicaremos con detalle qué son exactamente las células asesinas y cómo trabajan en el organismo para eliminar células enfermas sin dañar las sanas que las rodean.

Os recomiendo además que, si tenéis tiempo, le echéis un ojo a toda la lista de reproducción de «Bajo el microscopio», la serie en la que está incluido este vídeo, que contiene muchos más, a cual más sorprendente.

Fuente: ALT1040
Vídeo en Youtube: Enlace