Glof

 

Glof. Y un lago entero de la Patagonia chilena se fue por el desagüe. Y aunque bien pudiera serlo, glof no es el ruido que hizo, sino el nombre que se le da en inglés a este fenómeno: Glacial Lake Outburst Flood (algo así como vaciamiento repentino de lago glacial).

El fenómeno ha ocurrido unas dos veces por año desde 2008, y se cree que es un efecto directo del calentamiento global. El glaciar que veis en la foto es un bloque enorme de hielo que actúa a modo de dique. Cuando se produce una grieta en el glaciar, el agua fluye por ella y alcanza unos túneles subterráneos de varios kilómetros de longitud. Los túneles van a parar a varios ríos chilenos, que días después del glof ven aumentar su caudal considerablemente, llegando a triplicarse en algunos casos.

Los primeros en explicar el fenómeno de los glofs (descubierto ya hace más de 60 años) fueron Andrés Rivera y Gino Casassa, dos glaciólogos chilenos del Centro de Estudios Científicos. Ellos afirmaron que son un proceso normal que sucede cuando se alcanzan altas temperaturas en la zona. El calentamiento del planeta hace que estas altas temperaturas sean algo más cotidiano hoy en día y por eso los glofs se dan más frecuentemente en toda la Patagonia.

Fuente: El Mundo (América)

Árboles en Marte

Esta es una foto tomada en Marte por la cámara HiRISE, la más potente jamás enviada para inspeccionar otros planetas del Sistema Solar. La trampa: lógicamente, no son árboles.

Las manchas blancas encima de las dunas marcianas son depósitos de dióxido de carbono sólido, el llamado «hielo seco» que hay en algunos extintores. Las manchas oscuras que parecen pinos cubriendo la superficie del planeta rojo no son más que los sedimentos arrastrados por éste hielo seco cuando se funde en primavera. La perspectiva nos juega una mala pasada causando la ilusión óptica de que son objetos que se levantan del suelo.
Os dejo con otra imagen curiosa que han enviado recientemente las naves que sobrevuelan Marte. Un cráter con forma de corazón de un kilómetro de diámetro. Seguro que dentro de unos años es el destino número uno de los viajes de San Valentín.