El plegamiento de una proteína, «en directo»

Hasta ahora, se sabía que las proteínas (secuencias de aminoácidos) no eran simples cadenas. Formando enlaces intramoleculares las cadenas se pliegan y forman láminas y hélices primero (estructura secundaria) y complejas estructuras globulares en tres dimensiones (estructura terciaria) después. Son éstos ordenamientos tridimensionales los que les confieren sus distintas propiedades.

También se conocían métodos para calcular y predecir cómo ocurren los plegamientos y, por seguimiento de procesos de desnaturalización, ver cómo se desmontaba todo el puzzle.

Pero aún no se había podido ver cómo ocurrían estos procesos en la vida real. Investigadores de la Universidad de Illinois, mediante el uso de proteínas fluorescentes han desarrollado un método que permite ver cómo se producen los plegamientos in vivo (en células vivas) y también in vitro (en ensayos de laboratorio) . Se combinan técnicas de fluorescencia láser con estudios químicos de cinética de reacciones y se obtienen imágenes del avance del plegamiento frente al tiempo.

Los malos plegamientos de proteínas originan a menudo enfermedades, por ello los estudios sobre estos mecanismos pueden ayudar a comprender mejor cómo funcionan y a guiar la investigación sobre posibles curas.

Fuente: Scientific American
Enlaces: Simulaciones de plegamientos de proteínas (YouTube)

XIII. Instrumentos revolucionarios

En la oscuridad de laboratorios subterráneos, bajo el mar o en el espacio, los científicos inventan nuevos instrumentos, mejoran la sensibilidad de sus detectores y reducen el ruido de fondo para seguir extendiendo los límites de nuestra comprensión de la materia y el Universo, de lo infinitamente pequeño y lo infinitamente grande.

Para comprender la materia es necesario desentrañar su estructura íntima y las reglas de ensamblaje de sus distintos componentes, por ejemplo descomponiéndola. Los físicos observan el resultado de las colisiones de partículas aceleradas a gran velocidad. En el CERN, el LHC, con sus 27 kilómetros de circunferencia es la última joya de estos aceleradores. Acelerará protones al 99.9999991% de la velocidad de la luz, dando 11245 vueltas al acelerador por segundo. Los experimentos alojados a lo largo del anillo estudiarán la materia buscando el bosón de Higgs, antimateria o materia oscura, es decir, algunas de las cuestiones más excitantes actualmente en la Física.