Censando pingüinos

En las noticias se oyen muchas veces titulares como «cada vez hay menos ejemplares de lince ibérico» o «por culpa del calentamiento global el número de osos polares esta disminuyendo». ¿Cómo saben eso? ¿Cómo los cuentan? Bien, en este artículo no hablaremos de linces ni de osos polares. Vamos a centrarnos en cómo cuentan a los pingüinos, porque me ha parecido mucho más curioso.

 

Resulta que, lógicamente, ir a la Antártida es complejo (y si no que le pregunten a Carlos Pobes) y no quiero imaginar lo complicado que debe ser pasearse por ahí contando pingüinos. Entonces, lo que hacen los Biólogos que se dedican a esto es tomar fotos de satélites donde pueden verse las colonias de pingüinos y contar puntitos negros.

De todas formas la cosa no es tan fácil como suena. Hay que tratar todas las imágenes con una especie de filtro de Photoshop llamado ‘pansharpening‘ (lit. afilar o agudizar todo) que ayuda a distinguir qué manchas son animales de cuáles son sombras o guano. Una vez hecho esto, la imagen se va marcando, como se había hecho hasta ahora con fotos más cercanas, hasta que se han contado todos los pingüinos que han posado para la foto.

Se ha calculado que ahora mismo hay unos 595.000 pingüinos (más menos 81.000, un 14%) y que se organizan en unas 44 grandes colonias como las de la foto. Gracias a esta técnica, será más fácil estudiar de un modo continuo las poblaciones de estos animales y poder determinar con mayor precisión si el calentamiento de los polos les está afectando.

Fuente: Science NOW ScienceShot

Hablando con bacterias

Tantas y tantas veces acabo contándoos noticias que han sido publicadas en Fogonazos. Y es muy poco original el no dejar de recurrir a este magnífico blog, pero cuando leáis el artículo (y veáis el vídeo) veréis que la ocasión lo merece.

La charla es muy interesante. Primero, porque nos da una idea (si no la teníamos ya) de lo importantes que son las bacterias para que podamos vivir con normalidad. Los gráficos iniciales sobre la cantidad de células y material genético de bacterias que tenemos «dentro» son impactantes.

Además, es muy interesante la teoría de comunicación entre bacterias que explica Bonnie Bassler. Según ésta, a través de distintos compuestos químicos y receptores de membrana las bacterias son capaces de contactar unas con otras para distinguir cuando están en una colonia de cuando están solas, permitiendo así comportarse de una u otra forma según sea la situación.

Tanto es así que cuando una bacteria infecta a un ser pluricelular, espera a que su colonia alcance un número mínimo de componentes antes de iniciar el ataque, para asegurar su eficacia. Y la bacteria sabe cuándo es el momento idóneo si la concentración de los compuestos «señal» de su especie es alta en el medio. Entonces, el ataque puede ser perpetrado.

Ésto abre, lógicamente, nuevas vías «antibióticas» de ataque a las bacterias causantes de enfermedades. Porque muchas de ellas son ya resistentes a los medicamentos más usuales, pero quizás engañándolas con las moléculas «señal» apropiadas podrían, por ejemplo, atacar antes de tiempo, cuando el número de bacterias no fuera suficiente. Sería inducir un ataque suicida que de por sí las bacterias no habrían hecho.

El vídeo está en inglés, pero merece la pena el esfuerzo de escucharlo entero. Muy muy interesante. Además, el detallazo final de Bonnie Bassler de sacar una foto de su equipo de investigación (incluyendo a los que supongo que serán becarios pringadillos como yo) me ha gustado especialmente. No todos los investigadores reconocen que el mérito no es sólo suyo.

Fuente: Fogonazos
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