Imprimiendo células

Mientras estudiaban cambios en el citoesqueleto (si no sabes lo que es el citoesqueleto, te lo explicamos aquí) de las células provocados por distintas fuerzas, unos investigadores de la Universidad de Clemson (Carolina del Sur) han descubierto una aplicación curiosísima.

Gracias a una impresora de inyección de tinta de toda la vida, han sido capaces de imprimir células vivas en transparencias para microscopio. En lugar de tinta, metían en los cartuchos una disolución con las células. La hoja impresa tenía cultivos vivos.

Además, para colmo de la serendipia, descubrieron que tras la impresión, la membrana lipídica de las células quedaba algo debilitada y permitía el paso de grandes moléculas que, normalmente, no la atraviesan. Gracias a esto, consiguieron introducir en ellas una molécula fluorescente que les facilitaría estudios posteriores. Aparentemente, la membrana se recupera ella sola después de un breve periodo de tiempo y la célula se imprime viva y con la proteína fluorescente dentro, lo que permite estudiarla directamente en el microscopio de fluorescencia sin más tratamiento que la impresión.

Todo esto lo han grabado en unos vídeos explicativos y lo van a publicar en una revista de acceso libre especializada publicar artículos con material gráfico de los experimentos (Journal of Visualized Experiments), para facilitar la réplica de los mismos en otros laboratorios.

Fuente: Scienceblog
Artículo (y vídeo) original: JoVE, DOI: 10.3791/3681
Imagen: ChaosScience

 

¿Qué hay en nuestras células?

Como sabréis, estamos hechos de millones y millones de pequeñas células. Pero, ¿qué tenemos dentro de nuestras células? En este artículo vais a encontrar un pequeño resumen de (casi) todo lo que hace que seamos como somos y que las células funcionen a las mil maravillas.

  • La membrana: es una capa de moléculas de lípidos (grasas) que rodean y delimitan la célula. Se encarga de aislarla del exterior y controla todo lo que entra o sale de ella.
  • Citosol: es el líquido que queda dentro de la membrana. Mayoritariamente es agua, pero también tiene disueltas proteínas, iones, ácidos nucleicos… En el citosol hay unos microfilamentos proteicos que mantienen la forma de la célula. Es el llamado citoesqueleto. Además, también puede utilizarse como una cinta transportadora de moléculas de un sitio a otro de la célula.
  • Lisosomas: son orgánulos (estructuras rodeadas de su propia membrana) que se encargan de digerir la comida de la célula. Destruyen proteínas, grasas y glúcidos a pequeños trocitos que puedan después ser procesados. También se encargan de degradar las estructuras «viejas» de la célula para reaprovechar sus unidades básicas (como tirar una casa vieja y utilizar sus ladrillos en una nueva).
  • Ribosomas: son unas mini-máquinas con forma de seta capaces de sintetizar proteínas en muy poco tiempo. Leen el código genético y lo traducen al idioma de los aminoácidos y las proteínas.
  • Retículo endoplasmático y aparato de Golgi: son unas membranas laberínticas que se encargan de procesar y madurar las proteínas que han sintetizado los ribosomas. Son el control de calidad. Retocan los últimos detalles para que no se creen proteínas defectuosas. Además, el aparato de Golgi se encarga de la distribución de las proteínas. Ha de enviar cada una a su destino sin fallos y no es sencillo: hay muchas proteínas y muchos destinos…

Y aún quedan las partes más importantes de nuestra célula, todavía no sabemos nada del DNA ni de cómo se mantienen con vida y energía las células. Estad atentos al blog, a Twitter o a nuestro nuevo club de fans en Facebook porque la segunda parte de ¿Qué hay en nuestras células? se publicará muy pronto.