La galaxia más vieja

El telescopio Hubble, gracias a una nueva cámara infrarroja que se le instaló hace poco, ha descubierto la que se cree que es la galaxia más vieja jamás encontrada. Bueno, realmente es un grupo de galaxias.

Las galaxias probablemente ahora sean igual que la nuestra pero, están tan lejos, que lo que el Hubble ve es cómo eran hace unos 13.200 millones de años, unos millones de años después del Big Bang.

Esto permite que podamos estudiar el proceso de formación de las galaxias actuales. Es como si todas las que conocíamos hasta ahora fueran señores de 60 años y, por fin, hubiéramos encontrado a los recién nacidos. Observándolos, podremos ver, por ejemplo, cómo es su comportamiento cuando aún son galaxias en formación o cómo evolucionan para hacerse «mayores».

¿No es interesante?

Visto en: Wired.com | BBC News

V. En directo desde el Big Bang…

Según la teoría del Big Bang, el Universo surgió hace 13700 millones de años y con él, las primeras partículas de materia, visible o invisible. Al igual que el fondo cósmico de microondas, algunas de esas partículas perduran en nuestros días. Son testigos de la historia de nuestro Universo y nos permiten regresar en el tiempo hasta aquellos primeros instantes.

El Universo está inmerso en un baño de radiación de microondas a 2.7 Kelvin, el fondo cósmico de microondas (también conocido como CMB, del inglés Cosmic Microwave Background). Éste es un eco de la primera luz emitida por el Universo cuando éste tenía 380000 años. En ese momento, el plasma primordial en el que los fotones estaban confinados se enfrió lo suficiente para permitirles viajar hasta nosotros. Tras los satélites COBE y WMAP, la sonda Planck mide con extrema precisión las pequeñísimas fluctuaciones de temperatura de este Universo joven, que son los embriones de los primeros cúmulos de galaxias. Sin embargo, para trazar la historia completa del Universo, necesitamos observar tiempos aún más lejanos. Neutrinos u ondas gravitacionales permitirían acercarnos todavía más al comienzo del Universo. Su detección puede suponer un auténtico hito científico.

Imagen: «El fondo cósmico de microondas» de WMAP/NASA encontrada en los Wikimedia Commons.

The Big Bang Theory

Estaréis pensando que os habéis colado de blog, que estáis leyendo el blog de televisión en vez del de Ciencia. Pero os lo puedo explicar. Es que la serie es muy científica (pero no al estilo «Cazadores de Mitos»  sino una serie sobre la vida de unos científicos) y, si además sois algo frikis, os va a encantar.

La base del argumento es la siguiente: una rubia despampanante se muda al piso de enfrente al de nuestros protagonistas. A partir de ahí, imaginad. Los dos protas son Sheldon y Leonard, dos doctores en física frikis hasta la médula.

El primero, Sheldon tiene un Asperger de libro y un cociente intelectual sobrenatural. Etiqueta todas sus posesiones, sólo puede sentarse en su rinconcito especial del sofá y construyó un reactor nuclear con 13 años, para que su pueblo natal de Texas tuviera energía gratis.

Leonard es también listo y un crack de la física, pero desde el primer momento en que la ve, no puede evitar enamorarse de Penny (la nueva vecina). Desde el primer capítulo, en que la invita a cenar a casa, hará todo lo posible por estar con ella y seducirla, aunque el ambiente friki que le rodea no se lo va a poner nada fácil (creedme, una cortina de ducha con la tabla periódica como la suya es muy, muy friki).

Faltan otros dos personajes por describir que acaban de aderezar la serie con aún más risas. Un hindú doctor (también) en Física que no puede hablar con las mujeres por su mutismo selectivo y un ingeniero judío con máster en aeronáutica super salido y que vive con su madre.

Las dos primeras temporadas ya acabaron (y se pueden conseguir fácilmente en internet) y la tercera se emite actualmente en Estados Unidos todos los lunes. Los capítulos suelen estar colgados en la red horas después. En España a veces emiten una versión doblada en Antena.Neox, pero no tiene ni punto de comparación con la versión original.

Os gustará.