Linfocito T matando a una célula cancerosa

El artículo más visto y más comentado de la historia de este blog es «a la caza de la bacteria«, en el que publicamos un vídeo en el que se ve cómo un leucocito humano persigue durante un rato a una bacteria para acabar fagocitándola.

Por motivos obvios, el vídeo que os presento a continuación no ha podido evitar recordarme a dicho artículo. Lo encontré dando una vuelta por ALT1040 el domingo pasado.

El vídeo lo ha grabado al microscopio la profesora Gillian Griffiths, de la Universidad de Cambridge. En él vemos cómo un linfocito T (un tipo de células del sistema inmune conocidas como células asesinas, porque se dedican a eliminar amenazar para el organismo) se acerca a una célula tumoral (azul). Primero, el linfocito T (verde) la reconoce. Luego, poco a poco la va recubriendo entera. En la parte final del vídeo se usa otro contraste para ver mejor (en amarillo) al linfocito. Se aprecia cómo ha cubierto completamente a la célula tumoral y, poco a poco, la ataca hasta que finalmente acabe con ella.

Para que os hagáis una idea del tamaño real de lo que estáis viendo, las células T tienen sólo 10 micras de largo o, lo que es lo mismo, 10 veces menos que el diámetro de un pelo.

En un artículo próximo os explicaremos con detalle qué son exactamente las células asesinas y cómo trabajan en el organismo para eliminar células enfermas sin dañar las sanas que las rodean.

Os recomiendo además que, si tenéis tiempo, le echéis un ojo a toda la lista de reproducción de «Bajo el microscopio», la serie en la que está incluido este vídeo, que contiene muchos más, a cual más sorprendente.

Fuente: ALT1040
Vídeo en Youtube: Enlace

La mitocondria

En entradas anteriores del blog (I y II) se han explicado algunas ideas básica sobre lo que contienen las células de nuestro cuerpo. Una de las estructuras más carismáticas, simpáticas por su estructura y vitales por su función son las mitocondrias, posiblemente antiguas bacterias aerobias que entraron a vivir en simbiosis en un antecesor celular mayor.

Aprovechando este magnífico vídeo vamos a mostrar algunas características de este orgánulo celular convirtiéndonos en auténticos «citonautas».

  • Comienza el vídeo mostrando a las mitocondrias como orugas algo realmente acertado ya que tienen una gran independencia dentro de la célula lo que recuerda que antiguamente eran bacterias de vida libre.
  • De la mano de una biomolécula atravesamos las dos membranas, la interna y la externa otra característica exclusiva de este orgánulo que sólo comparte con el cloroplasto y el núcleo.
  • Una vez en el interior y sorteando los meteoritos que representan la abundancia de enzimas que hay en su interior, en la matriz mitocondrial, nos encontramos con algo insólito: un doble helicoide de ADN propio y muy similar al de las bacterias. (¿Recordáis que hace poco hablamos también del ADN mitocondrial?) De nuevo  recordamos el pasado bacteriano de las mitocondrias.
  • Seguimos navegando y atravesamos un cilindro huevo a modo de rotor que bien podría ser uno de los enzimas más significativos de la mitocondria: el complejo multienzimático piruvato deshidrogenasa que una vez pegado a la membrana interna transforma el piruvato en Acetil Coenzima A (AcCoA) una de las moléculas centrales del metabolismo.
  • Y llegamos a la zona de la actividad vital. A modo de columnas largas y estrechas se muestran ante nuestras gafas de citobuceo las crestas mitocondriales, pliegues de la membrana interna que consiguen aumentar la superficie de estos orgánulos sin aumentar su volumen. En ellas encontramos las proteínas que se van encargar del proceso de la respiración celular que proporcionará energía a toda la célula.
  • Los electrones que transportan estas proteínas se nos presentan como pequeños destellos blancos que transforman a otras moléculas vitales de su forma oxidada (con menos electrones) a su forma reducida (más electrones) y útil. Una vez reducidas esas moléculas adquieren un color blanco. Todo esto sucede dentro de un enjambre de diminutas luces amarillas que representan los protones que se van acumulando.
  • Llegamos al final del viaje encontrando a los generadores de energía: las ATPasas que con ese movimiento de rotación aprovechan la acumulación de los protones para transformar el ADP que entra con un color verdoso apagado para salir brillante, fosforilado y transformado en ATP, la moneda energética, la molécula que aportará a la célula energía útil.

Ha sido un viaje de poco más de dos minutos pero que en la mitocondria se mediría en microsegundos. Espero que lo hayáis disfrutado.

Alimentos probióticos

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Hoy, por fin, estreno mi primer artículo en Electrones Excitados. Os voy a hablar de qué son los alimentos probióticos y lo que pueden aportarnos. Si os gusta el artículo, no dejéis de comentar o enviarnos vuestra opinión usando las redes sociales (Facebook o Twitter). Y si tenéis dudas, preguntadlas también, intentaré (intentaremos, entre todos) resolverlas.

Estamos familiarizados con el término probiótico por su aparición en diversos anuncios de yogures o productos lácteos, pero pocos somos los que realmente sabemos qué es realmente un alimento probiótico y cuales son sus beneficios para la salud.

Según la FAO y la OMS, “los probióticos son microorganismos vivos que cuando se administran en las cantidades adecuadas ejercen efectos saludables en el huésped”. Pertenecen a la familia conocida como “alimentos funcionales”. En otras palabras, alimentos enriquecidos que no sólo aportan  beneficios meramente nutricionales sino también otros que le permiten mejorar la salud. Continuar leyendo «Alimentos probióticos»

Extremófilos: la vida al límite

Si hace poco Greco nos descubría unos organismos del Mediterráneo capaces de sobrevivir únicamente con sulfuro de hidrógeno y la famosa gamba que no se congela en la Antártida, hoy me he topado en Science con unos microbios que se mantienen con vida a ochenta grados bajo cero.

Los “extremófilos” (seres vivos que aguantan condiciones extremas) se conocen desde hace tiempo. Las bacterias que viven cerca de aguas volcánicas calientes están adaptadas para soportar temperaturas de hasta 120 ºC. Lo que no se sabía es que hay bacterias (e incluso hongos, como los que son objeto de esta investigación) que pueden aguantar temperaturas tan bajas. Eso sí, lo hacen con una pequeña ayudita química.

La ayudita son unas disoluciones especiales llamadas caotrópicas que favorecen el desorden de las macromoléculas (DNA, proteínas, estructuras membranosas…) que constituyen las células. Se consigue con ellas que no se congele el agua en el entorno de la célula y, además, que ésta sea capaz de seguir viva en vez de quedarse rígida como un cubo de hielo por efecto de la congelación.

El experimento llevado a cabo por investigadores de la Universidad de Belfast ha consistido en cultivar unas esporas de hongo resistentes a la temperatura en dos ambientes distintos: uno caotrópico y otro cosmotrópico (que provoca el efecto contrario). A 30 ºC, el crecimiento era similar en los dos casos. A 2 ºC, el crecimiento era mayor en ambientes caotrópicos. Ya a -80 ºC se producía la muerte celular pero, mientras que en la disolución cosmotrópica morían un 60% de las células, en el medio caotrópico sólo el 5% quedaban sin vida, el otro 95% sobrevivía.

Una vez más, la Ciencia descubre más ambientes habitables más allá de los hasta hace poco conocidos y abre más lugares (en la Tierra y fuera de ella) donde buscar otras formas de vida.

Fuente: Science

Más extremófilos en Electrones:

Sin oxígeno en las islas griegas

Tres especies animales anaerobias han sido descubiertas en una cuenca marina cercana a Creta (Grecia) a 3’5 km de profundidad, en un entorno carente de oxígeno y con altas concentraciones de sulfuro de hidrógeno.

Los animales, pluricelulares, se asemenjan a pequeñas medusas con una coraza externa y pertenecen al filo de los loricíferos (del griego, «que llevan cota»). Constan de boca, sistema digestivo, cabeza y la ya mencionada coraza. Además, ponen huevos.

El dato importante de este descubrimiento es que hasta ahora sólo se conocían casos de respiración anaerobia estricta en bacterias (esto es, que sólo pueden sobrevivir en ambientes libres de oxígeno y mueren en presencia de éste). Se habían encontrado previamente animales en hábitats similares, pero eran individuos que podían vivir sin respirar largos periodos de tiempo. Estos, por el contario, son los primeros pluricelulares que pasan toda la vida sin oxígeno.

La respiración celular aeróbica en un proceso metabólico en el que se queman azúcares con oxígeno para obtener energía. En la respiración anaeróbica no hace falta oxígeno (de hecho el oxígeno envenena a las especies anaerobias y las mata), sino que se utilizan otros tipos de moléculas inorgánicas en su lugar (sulfuros, en este caso).

El hallazgo tiene bastante interés evolutivo. El hábitat carente de oxígeno de estos animales es muy parecido al que había en los océanos antes de la explosión cámbrica, cuando aparecieron los principales grupos de seres vivos pluricelulares. Debido a esto se amplía todavía más el intervalo de lo que es «posiblemente habitable» y se abren nuevas vías para la búsqueda de vida extraterrestre.

Una de las principales dudas que surgen a raíz de este descubrimiento es si estos animales eran inicialmente aerobios y obtuvieron la capacidad de vivir sin oxígeno, o si existieron ya hace millones de años, cuando aún no había oxígeno, como anaerobios y posteriormente se han adaptado a las condiciones oxidantes actuales.

Fuente: BioMed

Hablando con bacterias

Tantas y tantas veces acabo contándoos noticias que han sido publicadas en Fogonazos. Y es muy poco original el no dejar de recurrir a este magnífico blog, pero cuando leáis el artículo (y veáis el vídeo) veréis que la ocasión lo merece.

La charla es muy interesante. Primero, porque nos da una idea (si no la teníamos ya) de lo importantes que son las bacterias para que podamos vivir con normalidad. Los gráficos iniciales sobre la cantidad de células y material genético de bacterias que tenemos «dentro» son impactantes.

Además, es muy interesante la teoría de comunicación entre bacterias que explica Bonnie Bassler. Según ésta, a través de distintos compuestos químicos y receptores de membrana las bacterias son capaces de contactar unas con otras para distinguir cuando están en una colonia de cuando están solas, permitiendo así comportarse de una u otra forma según sea la situación.

Tanto es así que cuando una bacteria infecta a un ser pluricelular, espera a que su colonia alcance un número mínimo de componentes antes de iniciar el ataque, para asegurar su eficacia. Y la bacteria sabe cuándo es el momento idóneo si la concentración de los compuestos «señal» de su especie es alta en el medio. Entonces, el ataque puede ser perpetrado.

Ésto abre, lógicamente, nuevas vías «antibióticas» de ataque a las bacterias causantes de enfermedades. Porque muchas de ellas son ya resistentes a los medicamentos más usuales, pero quizás engañándolas con las moléculas «señal» apropiadas podrían, por ejemplo, atacar antes de tiempo, cuando el número de bacterias no fuera suficiente. Sería inducir un ataque suicida que de por sí las bacterias no habrían hecho.

El vídeo está en inglés, pero merece la pena el esfuerzo de escucharlo entero. Muy muy interesante. Además, el detallazo final de Bonnie Bassler de sacar una foto de su equipo de investigación (incluyendo a los que supongo que serán becarios pringadillos como yo) me ha gustado especialmente. No todos los investigadores reconocen que el mérito no es sólo suyo.

Fuente: Fogonazos
Enlaces: Vídeo | Más información: Ciencia Kanija, Tendencias 21

Cultivar bacterias

Aviso: ésto no es una noticia de ciencias, pero es que me hace mucha ilusión. Hoy, en las prácticas de Bioquímica y por primera vez en mi vida he estado cultivando bacterias. Os parecerá una chorrada, pero a mí me ha parecido muy interesante. El orden que hemos seguido ha sido el contrario al lógico, porque las placas de Petri las teníamos ya preparadas al llegar y nosotros hemos preparado otras al acabar la práctica. Pero de todas formas, os cuento todo como si hubiéramos empezado de cero, teniendo que prepararnos nuestras propias placas.

Mañana veremos qué tal ha salido la cosa, y seguiremos con los sucesivos pasos de la práctica que, si me parecen igual de interesantes, intentaré contaros aquí.

Espero que os guste. Haced clic en «leer más» para ver el artículo completo.

Continuar leyendo «Cultivar bacterias»

A la caza de la bacteria

La clase de Bioquímica siempre nos depara sorpresas. El otro día, sin ir más lejos, al final de la misma tuvimos «sesión de cine». Y uno de los vídeos más interesantes fue éste: la caza de la bacteria. Imaginad la música de El Hombre y la Tierra y dadle al Play. Veréis al señor neutrófilo, del equipo de los glóbulos blancos, persiguiendo a la pobrecilla bacteria (en negro) que huye por donde puede hasta que… bueno, mejor que lo veáis por vosotros mismos, no os voy a chafar el final.

Lo que no se encuentre en Youtube… Espero que os haya gustado. Si no se ve bien, podéis recurrir a éste enlace.

Un abrazo

Fernando