¿Por qué contamos como contamos?

Existen numerosas sistemas numéricos que utilizamos día a día. Hoy en día estamos acostumbrados al sistema decimal en el que diez unidades son una decena, diez decenas una centena, etcétera. Pero no podríais leer esta noticia de no ser por el sistema binario (donde sólo hay unos y ceros), la base de la informática. Y tenemos rastros por todas partes de otros sistemas: las horas por ejemplo se dividen en sesenta minutos (sistema sexagesimal, de base 60) y los años en doce meses (sistema duodecimal, de base 12, común en la moneda inglesa hasta hace no mucho tiempo).

Pero, ¿os habéis preguntado cuál es el origen de todos ellos? Mi amigo Jorge lo explica brevemente en el programa 18 de «El Podcast del Búho«. Nosotros lo ampliamos aquí. Podéis leer el artículo y luego escuchar a Jorge (es un mp3 de 20 minutitos, para escucharlo en cualquier momento y es, de verdad, muy entretenido) y así además de aprender sobre la historia de números descubriréis interesantes datos sobre la vida del gran piloto que fue Ayrton Senna.

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I. Del cielo al espacio

Durante miles de años, la Humanidad ha observado y medido, admirado y temido la bóveda celeste cuyo inmutable conjunto de estrellas marcaba su vida. Imaginar que la Tierra y esas estrellas se mueven de hecho en el mismo espacio casi infinito, no ha sido fácil. Fue necesario abandonar la «evidencia» de que nuestro planeta estaba en el centro de una esfera de estrellas fijas.

Desde la antigua Babilonia, la Humanidad observa un firmamento en el que las estrellas parecen moverse alrededor de la Tierra. Según las antiguas creencias, el cielo es una cúpula en la que miles de estrellas visibles están incrustadas, y la Vía Láctea el rastro dejado por las almas en su camino hacia el cielo, o la leche materna dispersada por Hera y que amamantaba a Hércules. Esta visión geocéntrica del mundo se resquebraja en 1543 gracias a Copérnico, y se desmorona definitivamente cuando Galileo Galilei usa por primera vez un telescopio para observar el firmamento. Las manchas solares o las montañas lunares ponen en tela de juicio el modelo de esferas perfectas. El uso de telescopios cada vez más potentes va a poblar el Universo de nuevos cuerpos celestes como las galaxias, cuya verdadera naturaleza no será comprendida hasta la década de 1920.

Imagen: «La vía láctea, hogar de tantos planetas«, Jet Propulsion Laboratory, NASA Images.