Diamagneto perfecto

Meissner y Ochsenfeld descubrieron que el flujo de campo magnético desaparecía totalmente en el interior de un superconductor, por lo que se encontraron con un material diamagnético perfecto. Esto quiere decir que un superconductor es repelido por ambos polos de cualquier imán, o sea, que el campo externo del imán induce un dipolo magnético de sentido opuesto. Este fenómeno se conoce como “efecto Meissner”. También hay un valor límite para esta propiedad, por encima de un valor crítico del campo magnético la superconductividad se destruye.

Puede observarse en una gran variedad de materiales, incluyendo elementos como el estaño y el aluminio, aleaciones metálicas, materiales cerámicos y semiconductores fuertemente dopados. Es curioso que, los mejores conductores conocidos a temperaturas ordinarias como metales nobles (oro, plata) no son superconductores ni siquiera a temperaturas bajísimas. Tampoco los materiales ferromagnéticos muestran esta propiedad. En éstos se observa una resistencia residual incluso cerca del cero absoluto, debido a impurezas, imperfecciones en la estructura…

La cualidad de repeler cualquier campo magnético permite unas extraordinarias aplicaciones de los superconductores que os contaremos en un artículo dentro de poco para cerrar el especial de Electrones sobre superconductividad.