Mitosis

La reproducción sexual es costosa. El vuelo inútil del macho de la bisbita intentando asombrar a la hembra cuesta mucha energía, el deslumbrante plumaje que el pavo despliega es un derroche de aminoácidos y el ciervo debe dejarse literalmente la cornamenta para poder aparearse. Por eso, cuando una especie puede elegir entre reproducirse asexualmente o sexualmente, elige la primera.

La reproducción asexual consiste en procrear una copia idéntica al organismo progenitor sin el concurso de ningún otro individuo de la misma especie. Un conjunto de divisiones celulares que tienen como fenómeno central la mitosis aseguran esta constancia de generación en generación. ¿Mitosis?, seguro que es un concepto con significado para cualquiera, nostálgico probablemente, porque ya se sea de ciencias o de letras todo el mundo recuerda a este proceso de división celular como de los temas que le explicaron una y otra vez en secundaria.

La mitosis asegura la constancia de cantidad y de mensaje genético de una generación a otra, ya sea celular o individual. Gracias a la mitosis todas las células de un organismo tienen la misma información genética y por eso una célula madre de la médula ósea podría transformarse en una célula de páncreas o de hígado si es convenientemente estimulada.

A continuación se ofrece recordar este proceso biológico tan frecuente a partir de un vídeo.

Si quieres leer la explicación del vídeo amplía el artículo:

Durante los primeros 10 segundos nos adentramos en la célula y encontramos unas “cochinillas”, la mitocondrias. En el segundo 14 una media luna morada que recibe y lanza vesícula ocupa el centro de la imagen. Es un dictiosoma del Complejo de Golgi. Y por fin entramos en el núcleo a través de los poros nucleares que nos muestran una masa interna: el nucleolo.

En el segundo 30 estalla el núcleo en cuyo interior se ha ido agrupando la cromatina para formar los cromosomas. Inmediatamente aparecen otros protagonistas, un conjunto de dos centriolos dispuestos perpendicularmente llamado diplosoma que va a organizar a todo el conjunto de microtúbulos en forma del llamado “huso mitótico” que se encargará de situar y mover a los cromosomas.

Para el segundo 35 ha terminado la profase, la primera etapa de la mitosis, para dar paso a la metafase que se caracteriza por tener a todos los cromosomas dispuestos en el ecuador celular, perfectamente formados y ensartados por los microtúbulos coloreados de amarillo. Se aprecia perfectamente que cada cromosoma está formado por dos partes de igual longitud que se denominan cromátidas.

En el segundo 50 comienza la anafase en donde cada una de las cromátidas de cada cromosoma es arrastrada por los microtúbulos a cada polo de la célula. Esta es la etapa clave que asegura la constancia genética en las futuras células hijas. Como cada cromátida tiene la misma información genética cada futura célula hija que se formará tendrá la misma cantidad y calidad de información.
Segundo 55: ya en cada polo se construye una nueva membrana nuclear que envuelve al material genético que ha llegado a cada polo. Es la telofase, la etapa con la que concluye la mitosis.

Para la formación completa de las dos células hijas sobreviene la citocinesis o división del citoplasma y dado que el vídeo muestra a una célula animal se trata de una estrangulación de la membrana que termina dividiendo la parental en dos células hijas.

Este proceso se repite cientos de miles de veces por segundo en nuestro organismo y ni nos enteramos…