Alimentos probióticos

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Hoy, por fin, estreno mi primer artículo en Electrones Excitados. Os voy a hablar de qué son los alimentos probióticos y lo que pueden aportarnos. Si os gusta el artículo, no dejéis de comentar o enviarnos vuestra opinión usando las redes sociales (Facebook o Twitter). Y si tenéis dudas, preguntadlas también, intentaré (intentaremos, entre todos) resolverlas.

Estamos familiarizados con el término probiótico por su aparición en diversos anuncios de yogures o productos lácteos, pero pocos somos los que realmente sabemos qué es realmente un alimento probiótico y cuales son sus beneficios para la salud.

Según la FAO y la OMS, “los probióticos son microorganismos vivos que cuando se administran en las cantidades adecuadas ejercen efectos saludables en el huésped”. Pertenecen a la familia conocida como “alimentos funcionales”. En otras palabras, alimentos enriquecidos que no sólo aportan  beneficios meramente nutricionales sino también otros que le permiten mejorar la salud.Los probióticos utilizados más frecuentemente son bacterias, normalmente mezclas de Lactobacillus acidophilus y varias especies de Bifidobacterium, aunque también se emplean levaduras.

Se comercializan en forma de cápsulas, píldoras o utilizando otros alimentos como vehículo, un ejemplo de esto son las leches fermentadas (yogur, batidos…) que han sido utilizadas como la principal vía de administración de alimentos probióticos. También se usan helados, quesos, embutidos, productos de soja o cereales. Su ingesta debe ser regular para que persistan sus efectos beneficiosos en el huésped. Deben ser seguros y no tóxicos para el ser humano, a la par que permanecer vivos y estables en condiciones intestinales desencadenando un mecanismo de acción eficaz contra patógenos.

Los mecanismos de acción de los probióticos se clasifican en dos tipos:

  • Mecanismo directo, que consiste en producir sustancias inhibitorias para el crecimiento de patógenos o competir con éstos tanto por los nutrientes como por los lugares de adhesión.
  • Mecanismo indirecto, que induce a que los probióticos modulan la actividad del sistema inmune (inmunonutrición).

Los efectos beneficiosos de los probióticos son dependientes de la cepa y actúan en tres niveles principalmente: normalizan la composición de la microbiota intestinal controlando los procesos inflamatorios de colon e intentando impedir la colonización de patógenos; se observan procesos de inmunomodulación, equilibran el sistema inmune mediante la activación de la inmunidad innata ante procesos inflamatorios en colon, y tienen efectos metabólicos, como reducir el colesterol, disminuir la intolerancia a la lactosa o reducir el riesgo de enfermedades intestinales.

La utilización de probióticos está indicada en diarreas por rotavirus o para disminuir efectos indeseados asociados a antibióticos, sus beneficios han sido ya avalados con numerosos estudios. En la actualidad están abiertas líneas de investigación que tratan  de relacionar la acción de los probióticos con diversos procesos alérgicos, su actuación como anti-carcinogenéticos o el impacto del consumo de probióticos en relación a enfermedades crónicas ligadas a la vejez. Los efectos secundarios de los probióticos podrían asociarse a una infección bacteriana pero son extremadamente raros.

6 opiniones en “Alimentos probióticos”

  1. hombre qué bien, algo claro y sencillito sobre los probióticos, enhorabuena!! Yo a pesar de todo, tengo una duda y un miedo, que está en el término «en cantidades adecuadas» ¿y si nos pasamos? ¿cómo lo controlamos? ¿cómo puede afectar esto a nuestra propia población bacteriana? Con la bacteria del yogurt no tengo desconfianza, somos viejas amigas, pero con los otras…¿Son bacterias asociadas a los humanos desde hace tiempo en otras culturas que ahora importamos a la nuestra? En ese caso,bien, me las comería también, si no es así… Glup.
    ¿Alguien sabe algo de los otros microorganismos?

    1. Hola, primero muchas gracias a todos por leer mi artículo, me alegro de que os resulte de interés.

      Voy a intentar responder a las preguntas planteadas por Gemma en su comentario.

      En relación al control de las cantidades ingeridas de probióticos la información se centra más que nada en lácteos y yogures e indica que los casos de infección por Lactobacillus y Bifidobacterium son extremadamente raros y es el único efecto secundario que en principio se podría asociar. Los pacientes con alteraciones de la inmunidad generalmente son más vulnerables a infecciones con patógenos y tienen una mayor incidencia de infecciones oportunistas; sin embargo no existe evidencia de que el consumo de probióticos que contienen Lactobacillus o bifidobacteria incremente el riesgo de infecciones por gérmenes oportunistas en tales individuos. Son bastante seguros en este aspecto hacia la salud. Además los probióticos comerciales pasan controles estrictos, debe tener un origen humano con probada seguridad y tolerancia, tienen que tener una alta supervivencia en el ecosistema intestinal permaneciendo vivo y estable, son antagonistas para los gérmenes patógenos, deben retener viabilidad durante el almacenamiento y uso, y sin lugar a dudas presentar seguridad demostrada en alimentos y en su utilización.

      Respecto a que has denominado como «otros probióticos» son bastante utilizados con seguridad demostrada en zumos, quesos, cereales, soja, batidos e incluso helados, tabletas de chocolate o embutidos, cepas seleccionadas e incluso modificadas genéticamente de bacterias como enterococos, bacilos, propionilbacterias o estreptococos (te nombro las más generales aunque hay bastantes más) y también se usan algunos hongos como sacaromices o A.Cerevisiae.

      Espero que en algo haya solventado tus dudas.

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