Los Nobel científicos 2010

nobel Como sabréis la semana pasada se anunciaron los ganadores de los premios Nobel de este año. El siempre polémico Nobel de la Paz ha causado un gran revuelo en China y el Nobel de Literatura, otorgado a Mario Vargas Llosa ha sido una gran sorpresa para todos (incluso para él, que al recibir la llamada de Suecia pensó que era una broma).

Quizás de los premios que menos se habla es de los premios científicos: los de Medicina, Física y Química. Pero para eso estamos los Electrones, para que se hable (y bien) de Ciencia. Haz clic en Leer más.

Empezaremos por el de Medicina. La Acedemia Sueca se lo ha otorgado al Dr. Robert G. Edwards por desarrollar la técnica de fecundación in vitro. La técnica, como seguramente sepáis, consiste en preparar bebés “en una probeta” y es muy utlizada por parejas con problemas de fertilidad o mujeres que quieren tener hijos solas. Se extraer óvulos de la madre y espermatozoides del padre. Después, se deja que los espermatozoides fecunden al óvulo. Una vez se ha engendrado el zigoto se implanta en el útero materno y, si todo va bien, a los nueve meses… Ya sabéis lo que pasa. El Dr. Edwards logró su primera “niña probeta” en 1978.

Seguimos con el premio Nobel de Física. Se lo han llevado Andre Geim y Konstantin Novoselov por sus investigaciones sobre el grafeno. Sí, ahora os explico qué es eso del grafeno. Para entender qué es tenéis que comprender primero que un mismo elemento puede presentarse de varias maneras en la naturaleza. Así por ejemplo hay fósforo rojo, fósforo blanco y fósforo negro o oxígeno (O2, que respiramos) y ozono (O3, que es tóxico pero nos protege de los rayos ultravioleta). Este fenómeno se conoce como alotropía. Y el carbono también tiene varios alótropos: el grafito (que podéis encontrar en la mina de los lápices), el diamante (qué decir del diamante), los fullerenos, los nanotubos y el grafeno. Algún día dedicaremos un artículo al carbono, que da mucho de sí. Para entender el grafeno, hay que comprender el grafito. Y es sencillo. Imaginadlo como un paquete de folios; el grafito está hecho de muchas capas de carbón juntas (por eso desliza muy bien y hay quien lo usa como lubricante de madera). El grafeno sería un único folio. Es complicado de aislar (sólo tiene un átomo de grosor) pero sus propiedades, las que estudiaron los dos premios Nobel, son impresionantes: conduce muy bien la electricidad y el calor, es elástico, duro, muy ligero y 200 veces más resistente que el acero. Un material muy innovador al que, como digo, hay que dedicar mínimo otro artículo entero.

Finalmente (y no por ello menos importante) hablaremos del Nobel de Química que ha sido otorgado a Richard F. Heck, Ei-chi Negishi y Akira Suzuki por sus trabajos en reacciones de acoplamiento catalizadas por paladio. Son fundamentales para la síntesis de muchos compuestos que serían imposibles de obtener de otro modo. Son interesantes porque pueden formar de manera sencilla enlaces carbono-carbono que son el esqueleto de todas las moléculas orgánicas y bioquímicas. Digamos que gracias a las reacciones con paladio podemos “pegar” (casi literalmente) dos trozos de una molécula con muy poca dificultad y muy buenos resultados.

Y aquí acaba el artículo, vaya rollo ¿no? Si tenéis duda sobre alguna de las explicaciones intentaremos contestarlas lo mejor posible en Facebook, Twitter y por e-mail.