Otro niño prodigio

Si hace unos días os hablábamos del chico alemán que descifró los misterios más antiguos de la balística, hoy dedicamos este artículo a Jack Andraka, un quinceañero estadounidense que ha desarrollado un test para detectar el cáncer de páncreas que es más barato y más eficaz que el que existe actualmente.

El método de Jack detecta la presencia anormal de una proteína en muestras de sangre o de orina. Gracias a este sencillo análisis no invasivo se puede detectar la enfermedad en estadios muy tempranos. El chico decidió desarrollar su test después de que su tío muriera de cáncer de páncreas, una enfermedad con una tasa de supervivencia menor del 4%.

Con su invento, Jack Andraka ha ganado este año la Feria Internacional de Ciencia e Ingeniería, en la más de 1500 jóvenes presentaban sus ideas más innovadoras. Ahora, está trabajando junto con una universidad de EE.UU. para perfeccionar el método y patentarlo.

Jack nos explica en este vídeo cómo pensó en el método y cómo funciona:

Fuente: El País

 

Monos que aprenden a leer

Seguro que recordáis la película de George de la Jungla, en la que un gorila leía periódicos y jugaba al ajedrez con soltura. No iba muy desencaminada. Unos científicos del CNRS (como el CSIC francés) han estudiado a unos babuinos que son capaces de diferenciar palabras inglesas de letras colocadas al azar.

Los monos tenían en sus jaulas unos ordenadores en los que se mostraban combinaciones de cuatro letras que, a veces, eran palabras. Cuando ellos creían que estaban delante de una palabra correcta, apretaban un botón y, si acertaban, recibían una pequeña recompensa en forma de deliciosa golosina.

Los babuinos supieron reconocer las verdaderas palabras entre más de 7000 combinaciones de cuatro letras sin sentido. Los responsables del estudio se atreven a aventurar que detrás de los mecanismos que utilizamos al leer hay alguna antigua habilidad ortográfica que apareció antes que nuestra especie. ¿Qué opináis vosotros?

Fuente: El Mundo.es
Fuente original: Science 2012, 336, 245. DOI: 10.1126/science.1218152

Innovación

Éste artículo lo escribí para el grupo de divulgación del recién creado Instituto de Síntesis Química y Catálisis Homogénea (ISQCH) del CSIC, donde trabajo actualmente. Trata sobre la importancia de la creatividad en la innovación. Espero que os guste.

En el ISQCH, hacemos I+D+i. O seguro que eso dicen todos los papeles oficiales. La primera i, mayúscula, es porque investigamos. Muchos se preguntan qué es exactamente eso. Se trata, como bien define la RAE, de trabajar y estudiar para intentar descubrir algo desconocido y ampliar, así, los conocimientos que tenemos sobre una materia cualquiera. La de es de desarrollar, el verbo que nos permite avanzar en la comprensión de una ciencia. Y queda la i pequeñita, la que mucha gente olvida. Y se olvida, seguramente, porque es la más complicada de hacer. La i minúscula viene de innovar.

Innovar es tomar algo que ya existe y darle un enfoque o un uso totalmente nuevo. Innovar es algo como lo que ha hecho Clara Lazen, una niña de diez años que vive en Estados Unidos. Su profesor de ciencias le dio unos modelos moleculares que formaban la estructura de la nitroglicerina. Ella, tras juguetear un rato con ellos, formó otra molécula, aparentemente imaginaria. Con la curiosidad que todos los niños tienen, preguntó al señor Boehr, su profesor, si eso que ella había creado podría ser real. Él no supo qué decir. Los átomos nitrógeno tenían tres valencias, los de oxígeno dos y los de carbono cuatro. Todo encajaba, pero eso no era nada. O al menos no era nada conocido.

Kenneth Boehr, en vez de desmontar los modelos y decirle a Clara que se había inventado algo inexistente, hizo una foto a los modelos y se los mandó a un colega de la Humboldt State University de California. Este vio que la molécula imaginaria cumplía todos los requisitos para ser real y que, por qué no, el tetranitratoxicarbono podría existir. El investigador, Robert Zoellner, además de confirmar la posible existencia de la molécula, lanzó unos cálculos por ordenador que demostraron que esta molécula podría llegar a ser sintetizada en el laboratorio. Eso sí, la tensión de los enlaces químicos sería tal que el compuesto sería una explosivo de lo más eficaz.

Clara innovó (y de paso, publicó un artículo en Computational and Theoretical Chemistry). Probablemente, innovó porque no sabía las reglas del juego. Pero eso es, precisamente, innovar. Olvidar por un momento lo que ya sabemos, olvidar para qué sirven las cosas, olvidar las verdades absolutas de los libros, enfrentarnos a un folio en blanco y crear algo que jamás antes haya sido creado.

Fuentes: Alt1040, The Escapist, The Mary Sue.

 

Sorprendente aleación

Si bien los polímeros plásticos, uno de los mayores avances en materiales del siglo XX, forman hoy parte de casi todos los objetos que nos rodean, los metales no han dejado de estar presentes desde que el ser humano comenzó a utilizarlos hace unos 8000 años.

Por esto, es importante también trabajar en la investigación de nuevas aleaciones o mezclas metálicas que permitan aplicaciones originales. Algunas aleaciones, comoniobio-titanio o niobio-estaño dan lugar a materiales superconductores, con unas propiedades físicas alucinantes.

Hoy os quiero mostrar una aleación conocida comercialmente como Liquid Metal, (se llama así, pero es sólida a temperatura ambiente) desarrollada en el Instituto Tecnológico de California. Está compuesta de circonio, berilio, titanio, cobre y níquel. Gracias a su estructura amorfa nada convencional, el material tiene una dureza, resistencia y elasticidad muchísimo mayores que las del aluminio, el titanio o el acero inoxidable.

Os dejo con un vídeo en el que dejan caer bolitas de acero sobre bases de acero inoxidable, titanio y Liquid Metal. ¿No es impresionante?

Recientemente, la empresa de informática Apple compró los derechos de explotación de la patente de tan novedoso material. Quizás, dentro de no mucho, no tengamos que preocuparnos de llevar nuestros portátiles entre algodones.

Antimosquitos serendípico

Como recordaréis, la serendipia es un hallazgo científico que se hace «por casualidad». Un antimosquitos serendípico es, por ende, un repelente de insectos que ha sido hallado mientras los descubridores estaban ocupados buscando otra cosa.

En este caso, unos investigadores de la Universidad de Vanderbilt (Tennessee, EE.UU.) estaban estudiando métodos para evitar la propagación de la malaria. Esta enfermedad, causada por un bichito llamado Plasmodium suele transmitirse por picotazos de mosquitos.

Durante sus investigaciones, se percataron de que uno de los compuestos químicos que estudiaban inhibía el sentido del olfato de los mosquitos y de otros muchos insectos. Esto ocurre gracias a que el olfato de los insectos no es como el de los mamíferos.

Ellos tienen varios receptores (RO) unidos a un co-receptor (una centralita) que los gestiona llamado coRO. Cada receptor siente un olor distinto. La molécula que estudiaban resulta que interacciona fuertemente con el coRO (la centralita), mandando una señal al cerebro que equivale a miles de olores a la vez. Esto sobrecarga el sistema tanto que, por ejemplo, la capacidad de encontrar sangre de un mosquito se ve drásticamente reducida.

De momento, han patentado el compuesto (por si las moscas…) y esperan que pueda tener una aplicación en lo que originalmente se investigaba: evitar la propagación de la malaria.

Fuente: Elmundo.es
Imagen: Elaboración propia
Artículo original: Jones, P.L. et al. PNAS, 2011, ASAP. DOI: 10.1073/pnas.1102425108 (clic para descargar el artículo completo en PDF)

¿Es posible fundir vidrio enfriándolo?

Como sabéis, el vidrio puede fundirse y moldearse calentándolo. Es el arte del soplado. Seguro que lo habéis visto en ferias medievales y de artesanía. Lo que quizás no sabríais es que, hoy en día, hay sopladores de vidrio trabajando en casi todos los centros de investigación. Se dedican a arreglar casi todas las piezas que se nos caen al suelo a los científicos.

Pero lo que es aún más increíble es lo que han descubierto el Dr. Thomas E. Markland y sus colaboradores de la Universidad de Columbia (NY): el vidrio puede fundirse también a temperaturas cercanas al cero absoluto (273 grados bajo cero).

No es el único fenómeno extraño que ocurre a tan bajas temperaturas, recordad que algunos metales, por ejemplo, dejan de presentar resistencia al paso de la corriente si se enfrían lo suficiente.

Por lo visto, la pérdida del estado sólido se ha descubierto gracias a la introducción en los cálculos de unos parámetros cuánticos que no habían sido tenidos en cuenta anteriormente. A temperaturas cercanas al cero absoluto los átomos (partículas) empiezan a comportarse como ondas y vibran, convirtiéndose así en un fluido. De momento no ha podido comprobarse de manera empírica pero sí se han realizado unos cálculos por ordenador que justifican bastante bien las predicciones teóricas.

Un estudio completo puede encontrarse en el artículo publicado en Nature Physics (2011, 7, 134).

Fuente: New Scientist

Nuevos horizontes

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La semana pasada la NASA anunció una conferencia de prensa. Los rumores inundaron la red. ¿Habían descubierto vida extraterrestre? La respuesta la dieron el jueves a las 14.00, hora de Nueva York. Y no, no hubo platillos volantes ni señales electromagnéticas de otros sistemas planetarios. Pero eso sí, el anuncio fue impactante ya que cambia el concepto que tenemos de «ser vivo». Y en Electrones Excitados vamos a explicaros por qué. Continuar leyendo «Nuevos horizontes»

80 gigapíxeles

Seguro que tenéis una cámara digital. O conocéis a alguien que la tenga. Las primeras tenían uno, dos, cinco megapíxeles. Las más nuevas, doce o catorce. ¿Qué es eso? Es la cantidad de puntos que componen la foto. Una foto de un megapíxel tiene un millón de puntitos que la componen. Cuantos más puntos (más megapíxeles), mejor resolución tiene la fotografía y más detalle podemos apreciar.

80 gigapixel london

 

Pues bien, resulta que un tipo llamado Jeffrey Martin se ha puesto a hacer una foto panorámica de Londres y ha batido el récord del mundo de resolución. La fotografía en sí tiene 80 gigapíxeles (ochenta mil millones de cuadraditos). Se puede ver desde todo el skyline de Londres hasta personas paseando en las orillas del Támesis. Eso sí, le ha llevado cosa de mes y medio procesarla.

Podéis verla en esta web. Y creedme si os digo que es espectacular.

Antes se había hecho algo parecido en ciudades como Vancouver (Canadá, 12 gigapíxeles), Dresden (Alemania, 26 gigapíxeles) o Budapest (Hungría) que hasta ahora tenía el récord con 70 gigapíxeles.

Fuente: Twitter de @magasa101 | FayerWayer | Neatorama

Cortando y pegando filetes

La Unión Europea ha aprobado recientemente la comercialización de un enzima que es capaz de unir dos trozos de carne (incluso dos trozos de carnes de distinto tipo). Es totalmente segura para el consumidor, incolora e insípida, por lo que es prácticamente indetectable.

Para las empresas, es una gran ventaja, ya que no toda la carne que hoy en día se destina a picar tendrá que malgastarse de ese modo, pudiendo volver a utilizarse formando parte de un filete-puzzle. Además, se pueden conseguir filetes de tamaños más uniformes.

Para los cocineros, una nueva ventana a la creatividad. El responsable de Fibrimex® (como se llama comercialmente la enzima) dice estar deseando presentarle el producto a «El Bulli» de Ferrán Adrià. Quizás podamos degustar pronto filetes de canguro y buey o hamburguesas que son al mismo tiempo de pollo y de ternera.

Por lo visto, existían en el mercado unas transaminasas con propiedades similares y que ya eran aditivos legales. Según los mismos fabricantes reconocen, ellos simplemente están haciendo mucha publicidad de su producto, porque confían en la gran variedad de posibilidades que ofrece.

Leído en El País.

¿Comen carne los gorilas?

Investigadores del Instituto Max Planck han encontrado restos de DNA de mamíferos en las heces de unos gorilas de Gabón. Esto podría indicar que, ocasionalmente, los gorilas (hasta ahora considerados hervíboros ) se alimentan de carne.

No obstante, las cosas no están tan claras. Se sabe que los gorilas comen hormigas que, a su vez, se alimentan de los huesos de primates muertos. Puede que las hormigas, en su sistema digestivo, tuvieran restos de DNA de mamíferos y que luego, al ser comidas por los gorilas pasara al de éstos y a sus heces.

O algo mucho más sencillo. Puede que las muestras de heces recogidas estén contaminadas sólo porque otro mamífero las haya «olido, chupado o meado» -dice literalmente G. Schubert, co-autor del estudio.

Las pruebas no son, pues concluyentes, pero es posible que los gorilas también se alimenten de carne. Y no serían los únicos grandes simios en hacerlo: también los chimpancés y los bonobos (y los humanos) cazan otros animales y se los comen.

Fuente: National Geographic «First Proof Gorillas Eat Monkeys?»
Otros artículos: «Loving Bonobos Seen Killing, Eating Other Primates.»