La problemática de Dalton

Casi todo el mundo ha oído algo sobre esta enfermedad o conoce a alguien que la padezca, pero su descubrimiento es de lo mas curioso. En cuanto leáis este nombre ya os haréis una idea de por donde van los tiros.

 

John Dalton, para los que no sepáis mucho de él, fue un sobresaliente científico inglés que trabajó en varios campos de la física, la química y la botánica. Entre sus logros mas conocidos se encuentran la teoría atómica de Dalton, en la que se basa la física moderna, la ley de las presiones parciales y la de las proporciones múltiples. Todo ello tiene una importancia añadida por el hecho de que no podía realizar ensayos químicos con facilidad ya que padecía una enfermedad que le hacía confundir colores y a la que después de fallecer se llamó Daltonismo, en su honor, y que le impedía diferenciar ciertos reactivos con lo que tenía serias dificultades en el laboratorio.

 

La afección genética que padecían él y su hermano le obligó a tenerse que centrar en el trabajo teórico.

Una anécdota de su vida provocada por el daltonismo se produjo al visitar al rey Guillermo IV, y es que a la ceremonia fue con un traje rojo escarlata, un atuendo poco acertado para un científico discreto como era él. John no entendió la sorpresa que provocó su llegada, ya que había elegido la vestimenta pues la veía de un color gris apagado, adecuada para la situación.

Respecto a su enfermedad, Dalton la estudió y en 1794 publicó hechos extraordinarios relativos a la Visión de Colores.

Por su parte, él creía que su enfermedad estaba causada por una alteración en la coloración del humor vítreo (líquido interno del globo ocular) del interior de sus ojos, y es que creía que era azul. Así pues, antes de su muerte decidió que al fallecer quería que le diseccionaran los ojos y se comprobara su teoría. Así se hizo, al día siguiente de la defunción, su asistente, Joseph Ransome pudo comprobar como el líquido interno del ojo de Dalton era perfectamente normal. Como buen científico, no tiró las muestras, si no que decidió conservarlas.

Por fin a mediados de la década de 1990, con los avances del DNA, y gracias a la conservación de las muestras, se pudo extraer un fragmento del genoma correspondiente a los fotopigmentos rojo y verde, con lo que se le pudo diagnosticar su enfermedad…¡¡SIGLO Y MEDIO DESPUÉS de su muerte!!

Una parcelita en el mar de la tranquilidad

Si bien estos días solo hemos escuchado que si reuniones entre Obama y los tripulantes del Apollo XI, que si se cumplen 40 años desde el primer paseo espacial; en esta ocasión me ha parecido muy oportuno hablar sobre un tema que me parece curiosísimo: se trata de la comercialización de parcelas de nuestro querido sistema solar.

Todo comienza en 1954, cuando Jenaro Gajardo Vera, abogado chileno, amén de pintor y poeta, se oficializa como propietario legítimo de la luna inscribiéndola como tal en el Conservador de Bienes Raíces de Talca (Chile). Pues bien, el abogado se hizo famoso al instante por su enorme propiedad y fue entrevistado en varios programas estadounidenses. En 1969, antes de que se llevara a cabo la misión del Apolo XI, el presidente Nixon envió una carta a Jenaro que decía lo siguiente:

«Solicito en nombre del pueblo de los Estados Unidos autorización para el descenso de los astronautas Aldrin, Collins y Armstrong en el satélite lunar que le pertenece.»

A lo que el abogado contestó:

“En nombre de Jefferson, de Washington y del gran poeta Walt Withman, autorizo el descenso de Aldrin, Collins y Armstrong en el satélite lunar que me pertenece, y lo que más me interesa no es sólo un feliz descenso de los astronautas, de esos valientes, sino también un feliz regreso a su patria. Gracias, señor Presidente”.

Lo cierto es que a su muerte (1998), Jenaro dejo escrito un testamento que daba como herencia la luna al pueblo chileno. Pero la historia no acaba aquí, en 1980, un estadounidense llamado Dennis M. Hope registró la luna como su propiedad (junto con el resto de planetas y satélites de los mismos) y fundó una empresa a la que llamó “Embassy”, y que se dedica desde entonces a la venta de parcelas lunares por un valor de 19,99 dólares. Parece broma, pero realmente a la pregunta de si es millonario, él responde:

“Lunar Embassy ha vendido hasta el momento propiedades por valor de 10 millones de dólares”.

Y es que está de moda entre las celebrities de Hollywood comprarse una parcelita lunar (Tom Hanks, Clint Eastwood, George Lucas…)

Una pelea épica.

Virgiliu Pop, un joven rumano, registró el Sol a su nombre para protestar contra la (según él) ridícula iniciativa de la emprese lunar Embassy; y lo mejor de todo es que le mando una factura de 30 millones de dólares a Hope por utilizar su energía. La respuesta de Hope fue original a más no poder:

“Hemos decidido no utilizarla, por favor, apáguela”

Finalmente, me gustaría acabar diciendo que existe un tratado del espacio exterior acordado en la ONU, por el que se establece que ninguna nación puede ser propietaria de ningún planeta…¡pero no dice nada de particulares! Así que ya sabéis: a la oficina todos que aún faltan muchos planetas por descubrir y por registrar. Se acabó la crisis.

¿Llegaron a la Luna?

Mi amigo Salvador nos regala para el lunático especial éste magnífico artículo:

Como todos sabemos por las noticias y el revuelo de estos últimos días, el 20 de julio de 1969 se produjo la famosa pisada del astronauta Neil Alden Armstrong en nuestro satélite y con este acontecimiento EEUU ganaba la batalla espacial que mantenía desde años atrás con los soviéticos. Lo cierto es que desde mi humilde creencia este fue uno de los hitos mas importantes del siglo XX y si, creo que se llevó a cabo.

Muchas son las sospechas que se han desatado en torno al acontecimiento y en las que se pretende demostrar que todo fue un fraude y que formaba parte de una conspiración por parte de la NASA y la administración de Nixon para conseguir ganar a la URSS en la batalla espacial y de paso levantar la moral del pueblo americano tras la experiencia vivida en Vietnam.

Quizás uno de los asuntos que mas consterna a los internautas y “conspiradictos” es el famoso y misterioso ondear de la bandera de estados unidos que se levanta en el lugar del alunizaje. Pues bien, viendo los videos del acontecimiento, la bandera parece comportarse de forma “normal”, teniendo en cuenta la gravedad pequeña de la luna y la escasa atmósfera. De todas formas, si realmente se tratara de un montaje en un plató de rodaje como se ha dicho, la tecnología empleada para la simulación debía haber sido increíble para la época. En Futurama se da una explicación con un toque de humor: se dice que sencillamente se trata de una bandera de plástico (con la forma ondeada). Y tampoco van mal los tiros. De hecho la bandera llevaba alambres para agarrarla por arriba y a los lados para que pareciera ondear.

Al margen de toda la polémica intrínseca al asunto, bien es cierto que la NASA está plagada de casos de censura y manipulación, como por ejemplo el caso que se dio en 1975 en el acoplamiento entre la nave Apollo 18 (EE.UU.) y la Soyuz 19 (URSS). La misión trataba de estrechar los lazos entre las dos potencias con un apretón de manos en el espacio, acoplando las dos naves. Pues bien, en el momento del acercamiento, uno de los tripulantes del apolo dijo: «hijos de perra, no sois capaces de mantener el rumbo». Podemos imaginarnos la reacción de Houston al escuchar esto, ya que la misión había sido acordada entre Nixon (presidente de los EEUU) y Kosygin (presidente soviético) como un símbolo de buena diplomacia y acercamiento de las naciones. Pues bien, la NASA llamó a el centro de Fresnedillas (España), encargado de la retransmisión del evento, comunicando que debían destruir la cinta de grabación.

Sea como fuere, estamos de enhorabuena el próximo lunes como seres humanos, que poco a poco vamos superando cada día nuevas metas que se nos plantean.

Gracias Salva por este peazo de artículo. El curso que viene te incorporas al equipo fijo 😉