National Geographic Oferta
Destacados
  • Seguro que nuestro experto en Física Gúgul os explicaría mejor qué es la entropía. Yo sólo me atrevo a aventuraros que es una magnitud física que mide el desorden. Idealmente,...

    La entropía y la seguridad

    Seguro que nuestro experto en Física Gúgul os explicaría mejor qué es la entropía. Yo sólo me atrevo a aventuraros que es una magnitud física que mide el desorden. Idealmente,…

  • Seguro que recordáis la película de George de la Jungla, en la que un gorila leía periódicos y jugaba al ajedrez con soltura. No iba muy desencaminada. Unos científicos del...

    Monos que aprenden a leer

    Seguro que recordáis la película de George de la Jungla, en la que un gorila leía periódicos y jugaba al ajedrez con soltura. No iba muy desencaminada. Unos científicos del…

  • El mundo animal es alucinante. Cuando crees que lo has visto todo, entonces llega una noticia como ésta que te deja flipando pepinillos. Era ya sabido que el sexo se...

    ¿No hay tema? ¡Ponme una caña!

    El mundo animal es alucinante. Cuando crees que lo has visto todo, entonces llega una noticia como ésta que te deja flipando pepinillos. Era ya sabido que el sexo se…

Últimos artículos
0

Otro niño prodigio

Si hace unos días os hablábamos del chico alemán que descifró los misterios más antiguos de la balística, hoy dedicamos este artículo a Jack Andraka, un quinceañero estadounidense que ha desarrollado un test para detectar el cáncer de páncreas que es más barato y más eficaz que el que existe actualmente.

El método de Jack detecta la presencia anormal de una proteína en muestras de sangre o de orina. Gracias a este sencillo análisis no invasivo se puede detectar la enfermedad en estadios muy tempranos. El chico decidió desarrollar su test después de que su tío muriera de cáncer de páncreas, una enfermedad con una tasa de supervivencia menor del 4%.

Con su invento, Jack Andraka ha ganado este año la Feria Internacional de Ciencia e Ingeniería, en la más de 1500 jóvenes presentaban sus ideas más innovadoras. Ahora, está trabajando junto con una universidad de EE.UU. para perfeccionar el método y patentarlo.

Jack nos explica en este vídeo cómo pensó en el método y cómo funciona:

Fuente: El País

 

0

Mañana hay que madrugar

Mañana al amanecer podrá contemplarse en España el tránsito de Venus entre el Sol y la Tierra. Es un fenómeno único que sólo ocurre dos veces, separadas ocho años entre sí, cada 110-130 años. La última fue en 2004 (cuando se hizo la foto), la próxima es esta noche y para el siguiente habrá que esperar hasta 2117.

El método de Halley

El método de Halley

Los tránsitos de Venus son famosos por estar documentados desde hace siglos. Lo predijo Kepler en 1631 (aunque no pudo verlo desde Europa) y lo observaron Horrocks y Crabtree en 1639. También son conocidos porque gracias a ellos (y a un sencillo sistema matemático propuesto por Halley) el francés Lalande pudo calcular en 1769 la distancia que nos separa del Sol con una gran precisión: él estimó que eran 153 millones de kilómetros, muy cerca de la distancia que hoy se da por válida, 149.6 millones de kilómetros.

Este fenómeno astronómico fue objeto de estudio de muchos científicos que se desplazaban miles de kilómetros para poder observarlo con claridad y poder tomar medidas precisas. Un ejemplo de lo más curioso es el de Guillaume Le Gentil (puede leerse aquí). El pobre viajó a las indias y, tras una serie de desventuras, sólo pudo tomar medidas del tránsito desde su barco, lo que hizo que fueran muy inexactas. Cuando, ocho años después, se situó en el lugar idóneo para observar al lucero del alba, el día salió nublado. Y encima, al volver a Francia le había pasado como al Conde de Montecristo. Le habían dado por muerto y su puesto en la Academia de Ciencias estaba ocupado y su mujer había rehecho su vida con otro.

Por fortuna, hoy no hay que viajar hasta las Filipinas para ver el fenómeno. Un montón de webs lo retransmitirán en directo (SkyLive y la ESA, entre otras) y el astronauta Don Pettit, que está en la ISS, va a tomar, por primera vez, fotos del tránsito desde el espacio.

Y vosotros, ¿madrugaréis mañana?

0

Glof

 

Glof. Y un lago entero de la Patagonia chilena se fue por el desagüe. Y aunque bien pudiera serlo, glof no es el ruido que hizo, sino el nombre que se le da en inglés a este fenómeno: Glacial Lake Outburst Flood (algo así como vaciamiento repentino de lago glacial).

El fenómeno ha ocurrido unas dos veces por año desde 2008, y se cree que es un efecto directo del calentamiento global. El glaciar que veis en la foto es un bloque enorme de hielo que actúa a modo de dique. Cuando se produce una grieta en el glaciar, el agua fluye por ella y alcanza unos túneles subterráneos de varios kilómetros de longitud. Los túneles van a parar a varios ríos chilenos, que días después del glof ven aumentar su caudal considerablemente, llegando a triplicarse en algunos casos.

Los primeros en explicar el fenómeno de los glofs (descubierto ya hace más de 60 años) fueron Andrés Rivera y Gino Casassa, dos glaciólogos chilenos del Centro de Estudios Científicos. Ellos afirmaron que son un proceso normal que sucede cuando se alcanzan altas temperaturas en la zona. El calentamiento del planeta hace que estas altas temperaturas sean algo más cotidiano hoy en día y por eso los glofs se dan más frecuentemente en toda la Patagonia.

Fuente: El Mundo (América)

6

El estado cuántico

Y aquí estamos de nuevo. Cuanteando. Hoy, vamos a hablar de un concepto que nos va a ayudar mucho a desarrollar la intuición de mecánica cuántica. Vamos a explicar lo que es un estado cuántico, o lo que es lo mismo, a qué se refieren los físicos con eso de estar y no estar al mismo tiempo. Dicho como lo vamos a explicar hoy, suena mucho menos extraordinario. Tal vez éste artículo os desilusione, pero si habéis leído el resto y os paráis a pensar, la idea resulta del todo apasionante. Comencemos:

Vamos a diseñar un sistema cuántico sencillo. Para esto necesitaremos vuestra imaginación, y que coloquéis en ella una mesa con una caja grande encima. En la caja hay una moneda con cara y cruz, como todas las monedas. Les vamos a llamar caja 1 (C1) y moneda 1 (M1). La caja se puede abrir y cerrar para mirar la moneda. La moneda, como todo el mundo sabe, puede mostrar cara o puede mostrar cruz. Supongamos que ésta moneda nuestra es muy fina y no puede caer de canto, así que la moneda sólo puede mostrar cara o cruz. Abrimos la caja y miramos la moneda: muestra cara. Cerramos la caja.

La caja en cuestión representa nuestro sistema cuántico en estudio. Ahora es una caja, pero podría ser perfectamente un átomo de deuterio. No podemos ver el átomo, ni tampoco la moneda. Así que hemos de trabajar con información supuesta. Para ello hemos de definir la información que tenemos sobre la moneda: ¿Cómo está? Pues está mostrando cara. Lo sabemos porque lo hemos visto. A esto lo vamos a llamar así: M1= Cara. Es un estado de la moneda, y es un estado cierto. Bueno, ahora agitad la caja, y dejadla cerrada sobre la mesa. Sabemos que la moneda sólo puede mostrar cara o mostrar cruz, y sólo estará de una de esas dos maneras. Pero no podemos decir de cual. ¿Significa eso que no podemos definir el estado de la moneda? En absoluto, podemos decir que la moneda está ciertamente “agitada”. M1=Agitada.

Vaya chorrada, pensaréis, eso no es útil. Bueno tal vez, pero continuemos: abrimos la caja y vemos la moneda: Muestra cruz. Así que ahora la información sobre la moneda es M1=cruz. La cuestión es si M1=agitada=cruz. Y la respuesta es no. Y eso es un estado cuántico. Me explico. El estado cuántico, lo que define las partículas, no es cómo están las partículas de verdad, sino toda la información que disponemos sobre ellas. Que estén de una forma u otra es otro asunto (ya hablaremos de eso). Pero el estado de la moneda puede ser M1=cara, M1=cruz, o M1=agitada. O lo que es lo mismo, o es cara, o es cruz, o no es ninguna de las dos cosas. ¿Sí? Pues tampoco. Jaja. No. Si agitamos la caja, la moneda no está “en un estado que no es ni cara ni cruz” está en el estado “agitada”. “Agitada” es un estado de la moneda, pero no es una exclusión de estados, sino el estado en sí. El átomo de deuterio está en un estado “agitado”, igual que la moneda. Porque las partículas, a diferencia de las monedas, tienen muchas más posibilidades.

Imaginaos que metemos un duendecillo en la caja y la cerramos, acto seguido salimos de la habitación, y nos vamos a tomar café. El duendecillo que hemos metido en la caja es muy rarito y no puede soportar que la moneda muestre cara, y cuando así pasa, se enfada y se pone a saltar, con lo que la caja se agita, y la moneda con ella. Si la moneda muestra cara de nuevo, el leprechaun seguirá enfadado y seguirá agitando la caja. Mientras tomamos café, intentamos definir el estado de la moneda y concluimos que la moneda no está siendo “cara” ni “cruz” ni “agitada” porque si sale cruz, dejará de estar “agitada”, así que decidimos escribir el estado de la moneda así: M1=[cruz+(M1’=agitada)]. Y éste tercer estado define ahora toda la información que tenemos sobre el sistema. Ese es el estado cuántico de la moneda.

Volvamos a nuestro átomo de deuterio. Digamos que el átomo tiene un electrón girando a su alrededor, o en alguna parte cerca, eso seguro. Definimos éste estado del electrón como E=orbitando. Pero cabe la posibilidad de que por éstas, el electrón se salga de su sitio y abandone el núcleo. Sabemos que eso pasa un cincuenta por ciento de las veces que el electrón da una vuelta al núcleo, pero cuando pasa, ya no puede volver a pasar, porque el átomo sólo tiene un electrón. Definamos el estado del electrón: Está, como nuestra moneda, E=[orbitando+(E’=lejos)]. Y eso es un estado cierto.

Esto perturbaba en exceso a físicos como Schrödinger, que criticó mucho ésta explicación mediante su famoso gato en la caja. Pero eso ya es otra historia, y lo veremos en próximos artículos, así como la forma real de expresar un estado cuántico. A vosotros, ¿os ha perturbado? ¿Lo habéis entendido? Preguntad, preguntad, intentaremos contestaros.

 

1

Un Newton de dieciséis años

Hace más de trescientos años, Newton planteó un problema para el que no había encontrado solución. Se trataba de la descripción completa del movimiento de un proyectil afectado por la gravedad y el rozamiento del aire al mismo tiempo.

Aunque os parezca sorprendente, hasta ahora nadie había conseguido una respuesta completa. Por supuesto, se habían realizado muchos estudios de Balística y aproximaciones, pero ninguno solucionaba el problema con exactitud.

El chico, que vive en Dresde, es muy aficionado a las Matemáticas y estudia Cálculo desde los 6 años. Cuando en clase le contaron que el problema de Newton no tenía solución, su curiosidad científica le llevó a intentarlo. No pensó que fuera capaz de resolverlo, pero presentó su propuesta como un trabajo para el instituto. Sus profesores y su padre, ingeniero de una escuela técnica de la ciudad alemana, quedaron asombrados al ver el resultado. El futuro de este joven parece muy prometedor, ¿no?

El joven Shouryya Ray, que ha resuelto el problema del proyectil

Fuente: Alt1040