Alegría matizada, decepción suavizada
El Mundial de ciclismo en Mendrisio ha dejado dos cosas muy claras: la selección española está desaprovechando una edad de oro y Cancellara merece un monumento. Vayamos por partes.
Lo del “expreso suizo” queda fuera de toda calificación posible. Tras una contrarreloj estratosférica, otra más, prometió que iba a por más: lucharía por el título en ruta ante su público. Y vaya si lo hizo. Rompió la carrera en dos ocasiones para reducirla a 20 y 9 corredores respectivamente. Y si no se encontró en la pelea por el título fue por la inteligencia de Evans y la pasividad española.
Lo de los nuestros fue de traca. Tres corredores del grupo selecto pertenecían a la selección. Y si Freire no estuvo fue porque Fabian le sacó de punto en la segunda subida. Hasta ahí, planteamiento perfecto, salvo errores puntuales. Entonces Evans se marchó con Kolobnev, un genio en este tipo de pruebas, y Joaquim Rodríguez, espectacular lugarteniente, ayer inconmensurable. Mientras, Valverde y Samu aguantaban a la zaga, marcando a Cunego y Cancellara respectivamente.
Ante tal panorama, el australiano volvió a arrancar y demarró a sus compañeros, que ya habían ido en fuga. Por no perjudicar a “Purito”, nuestros teóricos líderes aguantaron y aguantaron. Fue demasiado. Su falta de ambición y exceso de conservadurismo contrastó con el arrojo del campeón contra el crono. Cancellara lo intentó, pero era tarde. Cadel Evans, tras un año triste, llovido de críticas, se hizo justamente con el oro y se emocionó en el podio. El ruso Kolobnev se hizo con la plata (ya suma dos) y Joaquim se llevó el premio del bronce.
En resumen, reprobable actitud del grupo un año más, por su falta de ambición en los últimos kilómetros con el consuelo de la unión aparente y el buen trabajo durante casi toda el recorrido, excepto la parte importante: el final. Además, claro está, del genial Joaquim Rodríguez. Un premio merecidísimo para el Purito, por su lucha de ayer y la de siempre, como gregario de lujo en la selección (también lo bordó el año pasado) y con Valverde. Lástima por Alejandro que se marche al Katiusha para buscar tus victorias en solitario, que seguro conseguirá, pero es lógico y ante todo, se merece esa oportunidad.




