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Comunicado al madridismo

Y han acabado por conseguir que salte. Lo voy a decir muy claramente: estoy harto.

En primer lugar, me cansa la dualidad entre el bien y el mal, el fútbol y el antifútbol, que una gran parte de la prensa se ha preocupado en instaurar como la naturaleza de los duelos entre Barça y Real Madrid. Y no soy yo quien vaya a negar la clarísima superioridad del Barça hace dos años ni la belleza de su estilo. Pero no existe un camino único en lo futbolístico para lograr la victoria, aunque eso parezca en según qué periódico. Para que luego digan que la prepotencia es un rasgo madridista.

Me fastidia ver y leer a periodistas que se jactan de su imparcialidad decantarse clarísimamente por uno de los costados de la batalla, resaltando y amplificando los defectos que existen en el Madrid pero ocultando o relativizando los existentes en el Barcelona.

Odio ver la demonización de un jugadorazo como es Pepe. Que su juego es agresivo y acarrea riesgos está claro. Y que en ocasiones se excede en la violencia de sus acciones también. Pero generalmente sus locuras son sancionadas, cosa que no sucede con las sucias jugarretas de muchos culés que empiezan a sonar para los Goya. Descarto, en este caso, el favor arbitral como motivo. Simplemente son acciones más difíciles primero de captar y luego de castigar.

Me enciende también que por dos acciones tan estúpidas y salvajes como infrecuentes en él, Marcelo quede retratado como uno de los sicarios sanguinarios abducidos por el mentalista Mourinho; mientras nadie se escandalizó ni un segundo por entradas aún peores a cargo de alguno de esos que suenan para los Goya.

Me cabrea que unas declaraciones en caliente y encabezadas por un “supongo” de Casillas sean juzgadas casi como un crimen cuando Xavi, habiendo pasado por la ducha, se atreve a decir que el Madrid sólo practica el antifútbol después de la superioridad en el juego mostrada por el Madrid en la Supercopa y se salga de rositas.

Aborrezco que la provocación parezca tener sólo color blanco, cuando los insultos racistas, los gestos provocativos (¿no fue la manita de Piqué el primero?) y los desprecios al juego rival proliferan en Can Barça.

Detesto que haya periodistas que tengan el valor de llamarse así y la desfachatez de inventarse noticias que no pueden ser desmentidas sólo por seguir los intereses económicos de su grupo editorial, sin que importen un carajo esos valores de la profesión que tanto les gusta luego reclamar a otros.

Entiendo pero no comparto esa carga constante contra Mourinho. El temor a la única figura que ha puesto en serio riesgo el orden establecido hace que sea objeto de ataques sin fin y la mayoría de veces sin justificación. Ningún madridista sensato dirá que Mou hizo bien en atacar físicamente a Vilanova, pero tampoco pasará por escuchar que es el portugués el único que ha engendrado la violencia de estos duelos, conflictivos desde sus inicios, ni permitirá que ese error puntual camufle la mejoría del equipo. La prensa no le aprecia porque va por libre y no les da lo que quieren. No obstante, aquí debemos estar juntos los madridistas e impedir que Mou piense que la verdadera afición no le quiere. Aunque creo que es lo bastante inteligente como para saber que los que se creen portavoces del madridismo y defensores del manido señorío poco tienen que ver con el verdadero sentir madridista.

No soporto la superioridad moral que se otorgan algunos jugadores del Barça como Xavi o Piqué, como si ellos fueran el paradigma de la moderación y la bondad cuando existen sobrados ejemplos para demostrar que no son los más indicados para hablar.

Y, para que no se diga, me molestan también algunos “periodistas” que dan la imagen de aficionado cateto y algunos blogueros merengues que se dedican a desprestigiar el estilo del Barça en lo que más parece una pataleta de perdedor que una reflexión futbolística profunda.

Me parece de risa la pasividad de la directiva del Madrid, que no se moja en ningún momento y sólo hace alimentar las críticas por su silencio, antes que por una posición polémica pero definida y firme ante la perorata culé.

Y, claro está, no me agrada que los jugadores de mi equipo hagan entradas sucias. Por un lado, son hechos reprobables de por sí, pero es que además ayudan a fomentar esta gran mentira de que el Madrid es el anticristo y el Barça el limpio y puro estandarte del buen fútbol y la buena educación.

Con este tipo de declaraciones muchos madridistas seremos tachados de forofos sin cabeza. De cualquier modo, no debemos debilitarnos como ellos pretenden y aunque podamos discrepar en muchos aspectos, hemos de permanecer unidos ante lo que es ya todo el arsenal de los culés, que comienzan a asustarse porque ven en Mou y su Madrid una seria amenaza.

Como dijo Laporta: “Que no nos embauquen”

Escrito el August 20th, 2011 por Juan  |  1 Comentario »

Coherencia: ¿qué es eso?

Ahora va a resultar que la directiva del Real Madrid no está a gusto con José Mourinho. ¿Saben qué? Me lo creo. Las actitudes y declaraciones de Mourinho no parecen beneficiar la tan nombrada “imagen del club”. Lo que sí me parece increíble es que sea ahora cuando se den cuenta de cómo es el de Setúbal. Aunque, bien pensado, es propio de Florentino Pérez y sus acólitos actuar sin un mínimo de previsión y rectificar luego cuando el daño está hecho. Bastaría con reflexionar antes de tomar según qué decisiones, pero visto lo ocurrido con Kaká, por citar un ejemplo, no cabe esperar que en Concha Espina se analicen las circunstancias antes de ejecutar un golpe de efecto en forma de fichaje.

Si bien no ha quedado muy claro en el primer párrafo, sigo pensando que Mourinho tiene más cosas beneficiosas que perjudiciales para el Real Madrid. Indudablemente acentúa, que no incrementa, el antimadridismo en muchos lugares de España. No obstante, no creo que éste sea el motivo de preocupación de Florentino. Más bien, sus disputas con Valdano, al que el presidente tiene en una estima extraordinariamente alta, o sus constantes salidas de tono que supuestamente ensucian la Historia del club y esos valores de los que el señor Pérez se cree equivocadamente valedor.

En mi opinión, el huracán se ha hecho todavía más grande con las últimas quejas de Mou. Fundamentadas o no, han despertado la furia de muchos periodistas que se ponen el traje de censores y dicen defender la imagen del club, cuando en realidad son meras marionetas al servicio del comercio vil que es hoy el periodismo. En algunos casos particulares enmascaran con estas críticas de estilo lo que en verdad es antipatía al portugués. Al principio sus ruedas de prensa eran motivo de diversión pero ahora que empiezan a fraguarse batallas personales, cunde la hipocresía y la defensa gremial.

Entre tanto, en las oficinas del club blanco predomina la división entre defensores y detractores del técnico y, también aquí, la hipocresía; ya que muchos de los que dicen sentirse indignados con las formas de “The Special One” serán los primeros en besar su culo si llegan los títulos. Ese será el momento en el que Mourinho, si no se ha visto apoyado lo suficiente en estos momentos duros, se irá con los trofeos bajo el brazo y dará merecidamente con la puerta en las narices a todas estas personas que han demostrado sobradamente, victorias aparte, que ni saben ni merecen dirigir el Real Madrid.

Escrito el March 6th, 2011 por Juan  |  No hay comentarios »

Hasta siempre, fenómeno

Llámenlo fenómeno. Llámenlo gordo. Llámenlo el mejor nueve de la Historia. O simplemente Ronaldo. No he visto delantero centro más genial en toda mi vida. Hasta el momento ningún punta me ha parecido mejor que el Ronaldo de después de la lesión, no digamos ya del de la temporada 96/97, que no pude disfrutar porque no me llega a tanto la memoria. Pero si todos coinciden en que era todavía mejor entonces, de verdad que no quiero ni llegar a pensarlo porque para mí supondría poner en duda todas las clasificaciones de futbolistas que parecen universales e inmutables.

A este respecto, el de su clasificación como jugador, siempre me ha molestado sobremanera la opinión de muchos aficionados acerca del carioca, confundiéndolo a veces con su compatriota Ronaldinho. Aunque es cierto que la vida personal de ambos es similar en cuanto a profusa, dudo muchísimo que el Gaúcho hubiera sido capaz de superar los obstáculos que Ronaldo superó.

En el cénit de su carrera, jugando en el Inter, se rompió la rodilla una vez tras haber deslumbrado al mundo desde Barcelona (y Compostela). En el partido de su retorno, la suerte se cebó con él y su rodilla volvió a hacerse añicos. Y se dejó la piel por volver para asombrar de nuevo al mundo en Corea con ese divertido peinado y enamorar a Florentino. A su vuelta era un jugador distinto e igualmente maravilloso, que se ganó al Bernabéu con su clase y una cualidad única: marcar cuatro goles cada tres ocasiones. La memoria sí me llega a ese mítico duelo en Old Trafford donde firmó un hat-trick estelar.

En el ocaso de su trayectoria, paseó su habilidad única para la definición por Milán. Más lento, no menos letal. Sin embargo, nuevamente su cuerpo le jugó una mala pasada con una lesión durísima que tenía toda la pinta de haber acabado para siempre con su fútbol. Otra vez más, Ronnie le echó coraje para regresar, por más que fuera pasado de kilos y en su tierra, donde se juega a otro ritmo. Calidad siempre le sobró. Y en su país natal, cuna del jogo bonito, ha regalado sus maravillas hasta que no ha podido más.

Sólo el hipotiroidismo le ha vencido. Y pensar en las burlas que hicimos con su peso principalmente estos últimos días, yo el primero, ahora me repugna. Lo siento de verdad porque mereció mejor suerte por cómo era dentro y fuera del terreno de juego: simpático y bueno, en todos los aspectos. Basta con ver las lágrimas que derrama en su despedida, por no haber logrado la Libertadores que se propuso y quería brindar al Corinthians. Lo dicen todo.

Es pues el de hoy un día triste para el fútbol ya que se retira un jugador tremendo. Muchos dicen que sus rodillas le privaron de ser mítico, pero yo pienso por el contrario que fueron precisamente las que lo elevaron al mito que es para mí: el de un hombre que, lleno de fama y dinero, luchó hasta tres veces por volver tras unos reveses injustos de la vida con el único afán de ofrecer su talento al fútbol y al mundo. Hoy toca llorar mucho, una lágrima por cada gran jugada de este increíble futbolista y mejor persona. Y sin embargo, no puedo evitar sonreír al mismo tiempo porque así me lo pide su recuerdo. Y por eso te doy las gracias Ronaldo. Gracias.

Escrito el February 14th, 2011 por Juan  |  No hay comentarios »

Sólo el preciado premio del recuerdo

Cuando cuatro candidatos de los seis que optan a las dos distinciones individuales más importantes del mundo futbolístico son de tu país, es normal que te sientas tremendamente orgulloso. Cuando ves que ninguno recibe el premio y eres de esos que se sentía orgulloso, no cabe otra reacción que la de una profunda decepción. Xavi y Del Bosque, Iniesta y Guardiola no son para seleccionadores, capitanes y periodistas los mejores en su profesión en el año 2010, ésa es la verdad.

En el caso de los entrenadores, Del Bosque era la esperanza española. Guardiola lo habría ganado de haberse inventado un año antes, eso lo sabe todo el mundo, pero no contaba este año. Sin embargo, los seleccionadores suelen ser infravalorados con respecto a sus colegas al mando de un club. Se considera que su trabajo, por breve, tiene menos mérito, aunque es precisamente por ello por lo que a mí me parece más complejo: ni un fallo se permite en el Mundial. Uno si eres España. Sea como sea, la temporada de Mourinho era también digna de reconocimiento y lo apretado del resultado mitiga el dolor.

Lo del Balón de Oro ha sido un palo más duro para la afición de la Roja. Ni siquiera el Mundial, capital en ediciones anteriores, ha servido para premiar a un futbolista español. No podemos ni echar la culpa a los franceses, ya que la votación era global y al fin democrática. Con todo, podemos decir que no se han respetado los criterios del premio. Según vienen descritos en los reglamentos del trofeo, han de ser los siguientes: los resultados obtenidos individual y colectivamente durante el año en consideración, la clase del jugador (talento + juego limpio), su carrera profesional y la personalidad y carisma que posee.

Bastaría con esa frase y añadir XAVI HERNÁNDEZ, que ya podría dar el artículo por terminado. Pero me explico: pienso que tras tres años en los que ha hecho rendir a su equipo y su selección al máximo nivel, títulos incluidos, merecía el reconocimiento. Cierto es que Messi es el mejor, pero falló colectivamente con Argentina y desapareció contra el Inter, cuando más le necesitaba el Barça. Xavi guió a la Roja a la Copa del Mundo y a diferencia de Iniesta, fue constante durante el año. Lo del manchego fue por lesiones y es una lástima. No obstante, pese a su gran Mundial, para mí no merecía ni el podio. Hasta pondría a Casillas por delante, pero ya se sabe el destierro que sufren los guardametas en estos galardones.

Queda el pequeño consuelo del once ideal, con seis españoles: Casillas, Piqué, Puyol, Xavi, Iniesta y Villa. Pero incluso esta distinción podría ser catalogada de injusta, pues olvida a Forlán o Milito tras su fantástico año. En fin, que cada uno podrá hacer su lista y sus motivos tendrá. Aún así, fastidia que Xavi, mejor futbolista de campo español de la historia, no se lleve el Balón de Oro, porque ya es imposible. No lo hizo Raúl, el segundo mejor, cuando también lo merecía (2001). Esperaremos pues a alguien que les supere y alguien que lo aprecie para tener nuestro Balón de Oro que mientras para Xavi, Iniesta, Casillas, Busquets, Alonso, Villa, Ramos, Capdevila, Torres, Pedro, Puyol inventaremos nuestro propio premio y quedará esa copa dorada, que seguramente Cristiano o Messi jamás puedan alzar. Si no, al tiempo.

Escrito el January 11th, 2011 por Juan  |  No hay comentarios »

2010, el año del sueño más grande (Parte 2)

Como cada cuatro años, la atención del mundo futbolístico se centró en un país concreto, donde el dorado trofeo aguardaba a la mejor selección de todas. Sudáfrica acogía el Mundial más colorido en la historia. Sin embargo, el fútbol de clubes nos dejó también dos protagonistas indudables: Mourinho con su trivencedor Inter de Milán y el Atlético de Madrid, liderado por sus dos magníficos delanteros: Agüero y Forlán.

Sin muchos problemas, el controvertido portugués lideró a su equipo reforzado con cracks como Sneijder, Eto’o y Pandev hasta los títulos de Copa y Liga en Italia. Completar el soñado triplete pasaba por la Champions, donde se interpuso el Barça de Guardiola. De no haber caído en Copa, después de que en Sevilla le faltara toda la suerte que le llevó a la victoria en Stamford Bridge un año atrás, el Pep Team tenía mimbres para otro curso histórico. Hasta que el huracán Mourinho y el volcán islandés unieron sus fuerzas para eliminar a un Barça valiente pero disperso pasados los tres cuartos de cancha. Para el orgullo queda saber que las dos competiciones que los culés han dejado antes de tiempo desde que Guardiola está al mando, las han dejado con victoria. (0-1 al Sevilla en el Sánchez Pizjuán y 1-0 al Inter en el Nou Camp).

Con el camino libre del mejor equipo del momento y Florentino ya seducido, el de Setúbal destrozó a su maestro Van Gaal con un impresionante Diego Milito, siguiendo la línea de su intachable temporada. Tras ello, apartó el récord de los seis títulos y se fue en busca de un reto mayor en Chamartín, donde ya ha provocado 50 incendios y le queda uno por apagar: el del 5-0. Veremos si es capaz de aumentar su historial en su continua persecución por las mejores cifras de la historia.

Lo del Atleti es mencionado más por lo que supuso para sus aficionados que por el verdadero peso futbolístico, ya que avanzó a trompicones (pregunten en Valencia) hasta la final de la Europa League. Pero siempre queda hueco para el romanticismo en análisis de este tipo y mencionar al Cacha Forlán, héroe en Hamburgo, sirve de hilo conductor hacia el Mundial, donde el uruguayo fue elegido mejor jugador.

Aunque semejante galardón parece excesivo para algunos, lo cierto es que el capitán celeste firmó un torneo con mayúsculas y puso belleza en un Mundial gris en lo futbolístico, donde muchas grandes potencias decepcionaron. Lo de Italia es comprensible: ese estilo no puede funcionar siempre. Lo de Brasil merecido, no tanto por traicionar el pasado, sino por rácanos. A Inglaterra se le puede aplicar lo mismo que Italia. El fracaso argentino, desesperante. Tanta calidad para tan poco. Y en cuanto a Francia decir que fue sencillamente vergonzoso, digno de programa de humor.

En el lado positivo, el empuje y la alegría de Ghana, echados con la mano de Luis Suárez cuando podían hacer historia. La entrega uruguaya mezclada con la calidad de sus delanteros es también digna de mención. La efectividad holandesa, con Robben y Sneijder a la cabeza, reseñable. Por supuesto la mestiza y joven Alemania del siempre educado Joachim Löw merece ser elogiada por la propuesta y la deportividad. Y, por encima de todos, la Roja. Emocionante como el Informe Robinson sobre el torneo, que recomiendo fervientemente sin que me paguen.

Tras un comienzo difícil y dos partidos sufridos, empezó a desplegar el juego esperado. En octavos, cayó una Portugal tan defensiva como inofensiva de no ser por los inesperados giros del Jabulani imprimidos por Cristiano. En cuartos, el Santo volvió a los cielos parando un penalti clave a una sorprendentemente sólida Paraguay. Las semis enfrentaron a los dos mejores equipos del torneo y Puyol se encargó de volar sobre los panzers alemanes, haciéndonos que todo era posible, mientras Busi se encargaba de parar a Özil y Müller, Bota de Oro del torneo, se comía las uñas en las gradas, por sanción.

Llegó entonces la final del día 11 de julio, el que marcaría nuestra historia por siempre. Superando las patadas de los holandeses, principalmente de Van Bommel (por más que se criminalice a De Jongh), el equipo comenzó a trenzar jugadas. Aún así, Casillas tuvo que sacar con el pie un mano a mano frente a Robben. Ya en la prórroga, cuando todo parecía abocado a los penaltis, apareció Andrés Iniesta para marcar el gol de todos y dedicárselo como la gran persona que es a su amigo fallecido Daniel Jarque. Apareció Iniesta para cumplir con nuestro sueño, para hacer que el año en que Samaranch, la referencia por excelencia de nuestro deporte, murió y el año en que Edurne Pasaban completó los 14 ochomiles, sea siempre recordado como el año de Andrés, Jarque, Del Bosque y nuestra selección. Iniesta de mi vida.

Escrito el December 27th, 2010 por Juan  |  No hay comentarios »

2010, el año del sueño más grande (Parte 1)

En prensa deportiva, ya es una tradición cuando se acerca la última noche del año, hacer un balance de lo que ha sido el curso deportivo para España. Es más, durante esta década en la que nuestros deportistas han roto barrera tras barrera, lo más habitual era leer, escuchar y ver recopilatorios de los numerosos triunfos de nuestros representantes. 2010 no ha sido una excepción, a pesar de la alargada sombra del dopaje sobre dos de los mejores: Marta Domínguez y Alberto Contador. Además, 2010 satisfizo por fin nuestro deseo más profundo con ese magnífico disparo de Iniesta, directo a nuestros corazones.

Dejando Sudáfrica y todo lo balompédico para el final, me gustaría empezar por Nadal. Siempre me ha parecido una gran persona además de fenomenal tenista y estoy especialmente contento de que ésta haya sido la temporada de su resurgir. Tres grandes, incluyendo su primer US Open, le han alzado de nuevo al primer puesto del ránking por encima del mejor tenista de la historia. Y, lo que es más importante, ninguna lesión grave ha vuelto a destrozar sus sueños. En la Copa de Maestros, no pudo con un Federer espectacular. De todas formas, volverá para conquistar el torneo que falta en sus vitrinas y seguro que aparecerá en los siguientes años como una de nuestras muchas alegrías.

El baloncesto nos dejó la decepción del Mundial. El equipo nunca alcanzó su verdadero nivel y cayó merecidamente en cuartos. Sin embargo, ahí estaba otro de nuestros grandes baluartes para salvar el año. Pau Gasol consiguió su segundo anillo de la NBA en una final soñada contra el rival por excelencia. Su séptimo partido, a la altura de los más grandes, guió a los de púrpura y oro a su decimosexto entorchado. La nota negra es que el cansancio tras esa exhibición le impidió ayudar a sus compañeros y amigos en Turquía, donde vio impotente desde la grada aquel fantástico triple de Teodosic. Además, el Regal Barça se hizo con la Euroliga tras una temporada fantástica, sólo empañada en la competición doméstica por un San Emeterio y un Caja Laboral estelares.

En ciclismo, Contador nos ilusionó con su tercer Tour de Francia. Sufrió muchísimo en la carretera con un genial Andy Schleck. Lo que nadie esperaba es que lo hiciera fuera de ella, aunque con McQuaid de por medio todo es posible si tu bandera es la rojigualda. La historia del clembuterol y el filete todavía permanece sin resolver, lo que acrecenta las dudas entre los aficionados y el propio Contador, del que se ha llegado a decir desde que podía retirarse sea cual fuere el veredicto hasta que en 2011 disputará las tres grandes. Su último tweet parece apuntar más a lo último, pero hay que esperar a la sentencia. Como nota positiva, sin peros, al menos de momento, la gran temporada de Purito Rodríguez por más que perdiera la Vuelta en la crono final.

Y, antes de pasar al deporte rey, queda por resumir el año del motor. La Fórmula 1 nos deja un regusto amargo. Alonso parece encajar a la perfección en la “Scuderia” y su remontada final es digna de admiración. No obstante, cuando el título no acompaña, todo resulta más oscuro. Por lo menos todo hace indicar que el asturiano seguirá de rojo muchos años y eso, mal que pese a algunos, es garantía no sólo de lucha sino también de títulos en los años venideros. La aparición de Vettel como opositor y finalmente ganador es desde luego una buena noticia para el gran circo y su director: Bernie Ecclestone.

Lo del motociclismo, por cierto, ha sido de traca. Triplete histórico con el dominio aplastante de Elías en Moto 2, demostrando el talento que muchos olvidaban, y sobre todo de Jorge Lorenzo, titán incontestable en la categoría reina. Es cierto que el mallorquín salió beneficiado de las lesiones de Rossi a comienzos y Pedrosa a finales del curso. Sin embargo, nadie duda que el explosivo piloto se habría llevado el título igualmente, ya que ha demostrado haber adquirido la experiencia y paciencia suficientes para convertirse en un gran campeón. Lo mismo que apunta a ser Marc Márquez, vencedor de un histórico combate entre tres pilotos españoles en 125. Merecen un reconocimiento los dos “perdedores”: Nico Terol y Pol Espargaró.

En definitiva, que a falta de meternos en fútbol, hay que estar orgullosos un año más de nuestros deportistas. También de los y principalmente las que me olvido en estas líneas, como Andrea Fuentes y sus compañeras de la sincronizada, que triunfaron en el Europeo. O Valdemoro, Montañana y Torrens, integrantes de un equipo que logró el bronce en el Mundial. O Mireia Belmonte. Que yo no sea capaz de escribirlas no quiere decir que ellas no merezcan tantas líneas como ellos pues son también muestra del buen trabajo del deporte y orgullo para este país. Gracias.

Escrito el December 26th, 2010 por Juan  |  No hay comentarios »

Identidades y filosofías: parte 2

Hablábamos de la filosofía de un club y de la insistente tendencia de algunos a la reminiscencia, en concreto algunos periodistas. Pero si hay alguien fuera de los medios que ha utilizado los “valores históricos” de un club como bandera, ése no es otro que Florentino Pérez. Siempre aludiendo a la caballerosidad del Madrid y educado ante la cámara, pero incoherente en sus acciones e infiel a su querido señorío siempre que su verdadero interés, el dinero, se cruza por delante.

En su primera época, los galácticos funcionaron conducidos por Del Bosque, al que incomprensiblemente echó del Madrid tras ganar la liga. Decía que era de perfil bajo. En ese caso, los valores publicitarios se impusieron a la filosofía de la casa, que Florentino afirmaba adorar e impulsar. Tras sonados fracasos, huyó del Madrid para volver tres años después en un acto puramente egoísta, que nada tenía que ver con lo que él llamaba salvar al Real del despropósito en que andaba sumido y recuperar los viejos valores del madridismo. Otra vez el eslogan.

La segunda época introdujo algunos cambios, corrigiendo los que él cree que fueron los errores de su primer mandato. Ya les digo que echar a Del Bosque no entra entre ellos. Se encomendó a Valdano como valido y desapareció de la faz pública. Como Pellegrini no era su opción, se desentendió totalmente y no lo apoyó públicamente jamás, además de que no le otorgó plenos poderes. Seguidamente, tras otro fracaso en su historial como presidente, dio un nuevo giro radical y sí da todo el control a Mourinho, que maneja el club a su antojo y pisotea las formas de las que el “Ser Superior” gusta presumir.

Como decía en la primera parte de esta reflexión, lo importante de una filosofía de club no es que no cambie a lo largo de grandes períodos de tiempo, sino que una vez escogida todos los integrantes la sigan a rajatabla y crean en ella. Es por ello que el Barça de ahora está a un nivel tan alto, porque durante años ha trabajado en la misma dirección.

Sin embargo, la paciencia es un ingrediente necesario en la receta del éxito deportivo. Porque para la consagración de una idea, hacen falta las piezas perfectas, como lo son Xavi, Messi, Iniesta, Busquets y el mismo Guardiola. Y tantos genios no aparecen de la noche a la mañana, menos todavía juntos. Además, sus actitudes ejemplares no se compran con billetes.

Así que, si alguien puede estar orgulloso son los responsables de la cantera del Barça y en menor medida, los directores deportivos, que hicieron algún destrozo en la primera plantilla. Pero desde luego Cruyff y su libro de estilo, alabados tantas veces, no habrían llegado a nada sin los que creyeron en el proyecto y le dieron fuerza y continuidad. Que quede claro que probablemente hace 10 años ningún periodista, por mucho que ahora defienda la filosofía Barça, estaba en el carro. Ya saben a quiénes me refiero, tanto ustedes como ellos como yo.

En cuanto a Florentino, tanto que sabe de empresas, le cuesta mucho aprender aunque sea un poco de cómo gestionar un club, al menos el Real Madrid. Y si quiere entregar el poder a Mourinho y su grupo de asistentes macarras, que lo haga sin tapaderas, ni mentiras, ni cortinas de humo. Si está dispuesto, ganar a cualquier precio con la filosofía Mourinho es posible, como parche sanador. Es probable que no guste y la imagen quedará deteriorada. Pero por más que tema Florentino al fracaso, es un riesgo que debe bien correr sin tapujos o bien desechar desde un primer momento. Y a ser posible, pensarlo en junio o antes, que si no estamos en diciembre y ya no hay lugar a la elección. La apuesta es, porque debe ser, Mou.

Escrito el December 20th, 2010 por Juan  |  No hay comentarios »

Identidades y filosofías: parte 1

Siempre me ha sorprendido como algunos periodistas se ven con el derecho de simplificar conceptos tan difusos como la identidad de un club o el pensamiento general de una afición. Vengo de ver los Deportes Cuatro y uno de sus vídeos llevaba el siguiente título: “esto no gusta al madridismo”. Como digo, increíble que se sientan lo suficientemente importantes como para afirmar tal cosa de buenas a primeras. No insinúo, ni mucho menos, que la lamentable escena de ayer en la entrada del túnel del vestuarios haya gustado a los seguidores merengues. Quizás no sea el mejor de los ejemplos. Pero lo que critico es la tranquilidad con la que se realizan semejantes aseveraciones sin ningún tipo de rigor.

En esta misma línea de generalizaciones baratas, aparece el concepto que la gente del deporte utiliza con total impunidad: la identidad de un club. ¿Qué es eso, señores? ¿Acaso unos valores tanto fuera como dentro de la cancha han de prevalecer en la forma de trabajar de un club? A menudo el término de la identidad o filosofía de club, siguiendo una estúpida moda, se sustituye por el de genética azulgrana, madridista o colchonera, lo que acaba por encenderme más, pues asocia cosas totalmente dispares.

No es que yo rechace la idea de que un club, como cualquier otra asociación, tenga por bandera una serie de principios que aplique de forma consecuente, ya que esa manera de hacer las cosas puede ser  parte importante de una fórmula de éxito. Es la inexplicable manía de muchos de asumir tales principios como inmutables lo que me repugna. Las personas cambiamos nuestra forma de ser y nuestra “identidad” con el paso de los años, lógicamente. Lo reprobable es tratar de enmascarar algunas partes de nuestra personalidad dependiendo de la circunstancia. Pues bien, en un club, sobre todo de grandes dimensiones, es lógico que la estructura en todos los aspectos evolucione.

Quizás se me entienda mal. Si esos cambios en el método son para mal, han de ser criticados. Cuando la economía prima sobre la formación, por ejemplo. Sin embargo, no pienso tolerar que se aluda al Madrid de Di Stéfano constantemente en aras de cuestionar los nuevos proyectos. Han pasado cincuenta años desde entonces, el juego no tiene nada que ver por lo que los paralelismos son tonterías. En cuanto al tan mencionado señorío, está claro que es una cualidad que no conoce de épocas y seriamente dudo que dependa de los colores, sino más bien de las personas como individuos.

Comienzo a estar cansado del análisis nostálgico de Relaño y algunos más, cuando aluden a espíritus pasados. No les veía yo quejarse cuando la selección dejó la vitola de la furia, tan vacía en estilo, para establecer el toque como nuevo estandarte. Los cambios en la forma no han de ser malos y desde luego son necesarios de vez en cuando.

También me crispa la actitud de algunos periodistas de tendencia blaugrana, asentados en la idea de Guardiola como gurú intachable y convencidos de que todos los jugadores son ejemplares en todo momento, cuando bien es sabido que algunos siempre dan el cante con el micrófono delante. La derrota llegará, más tarde que temprano, y entonces veremos que la educación no es algo inherente a la camiseta, es algo personal. De ahí que sea más fácil encontrar a gente con actitud comedida ahora en Can Barça, cuando la cantera aporta tantos jugadores, que han sido criados en esos valores de respeto.

Francamente, la prensa deportiva sufre un deterioro cada vez mayor, y en vez de criticar tanto la forma de gestión de algunos equipos, por deleznable que sea, puede que debiera centrarse más en renovarse y tener claro que los principios que ahora mismo preponderan en el sector no son otros que el forofismo, el sensacionalismo, la oratoria débil y el mercantilismo, con salvadas y honrosas excepciones.

Escrito el December 20th, 2010 por Juan  |  No hay comentarios »

Parte 3: El orgullo de las patadas

Como en todo partido tenso que se precie, el lunes no faltaron la gresca y los combates. El primero de ellos lo ocasionó Guardiola, indiscutiblemente. Quitándose la máscara de buenazas que él desecha pero la caverna (en este caso la catalana) se empeña en ponerle, picó inteligentemente aunque de manera sucia a Cristiano. El 7, excesivamente susceptible como siempre, reaccionó con un leve empujón que desencadenó una pelea en la que los jugadores del Barça quisieron defender a su entrenador.

A medida que la goleada fue creciendo, los madridistas dieron su única muestra de orgullo y casta de la peor de las maneras. Más convendría haber luchado tan agresivamente por la posesión, que acabar el partido a patadas. Es comprensible que los taconazos sienten mal (que recuerden los culés lo que decían de la espaldinha de Cristiano con 2-0). Pero si estos son detalles técnicos verdaderamente útiles, la resignación es siempre un camino más noble.

El caso más flagrante fue el de Ramos, un defensa aguerrido que llega tarde con asiduidad y se muestra violento en ocasiones. Esa fama le precede con los árbitros, excesivamente estrictos con él; y la prensa, que, como él dijo en su defensa, tiende a sobredimensionar sus acciones punibles. Lo cual no quiere decir que su patada y las bofetadas posteriores no merecieran un castigo mayor que un partido. Hay que recordar que en la misma rueda de prensa de su acusación a los medios, lo primero que hizo el de Camas es admitir su culpa y su incuestionable error.

Está claro entonces que el Real mostró la agresividad de la peor forma posible mientras que el Barcelona utilizó la motivación de una manera adecuada para poder arrollar a su rival, al que tenían tantas ganas por algunas declaraciones, como la de Cristiano cuestionando que fueran a marcarles ocho goles (qué cerca estuvo). Eso sí, conviene no olvidar que tan prepotente como esa aseveración fue el gesto de Piqué con la manita y si hay algo que ha quedado claro con este clásico es que provocar a tu rival en demasía puede llegar a ser contraproducente.

Escrito el December 3rd, 2010 por Juan  |  No hay comentarios »

Parte 2: La voluntad y su fuerza

Dejando a un lado por un segundo el bando merengue, conviene alabar el magnífico juego del Barça, en su punto álgido. Las causas de semejante nivel: Xavi recuperado e increíblemente genial, Iniesta flotando como Laudrup o Zidane, Messi agresivo en la recuperación como el Eto’o más glorioso, Busquets igual de invisiblemente infalible, Pedro eléctrico como siempre y, cómo no, David Villa.

El asturiano ha mejorado, si acaso era posible, el mecanismo del Barça. Asume su puesto cerca de la cal y se asocia como Ibrahimovic jamás hizo, tanto dentro como fuera del verde. Se reivindicó con un partidazo que va para aquellos que no creían en él pero también para él mismo. Guardiola siempre confió en sus posibilidades pero David vive del gol, preferiblemente en este tipo de encuentros.

De cualquier modo, si algo marcó la diferencia, incluso antes que los jugadores, fue la motivación de los mismos. Unos mordían y presionaban con el partido resuelto, mientras los otros contemplaban y casi aplaudían. Es cierto que los dos primeros goles, tan tempranos y desde mi punto de vista algo fortuitos (sobre todo el primero), minaron la moral de los blancos muy rápido e impidieron llegar a intuir siquiera cuál era el plan original de los madridistas.

Pese a ello, la superioridad de los culés fue manifiesta durante los noventa y algo minutos de partido, provocando una humillación que bajó la moral de la afición perdedora hasta límites insospechados. Ahora sólo queda dilucidar si semejante actitud se mantendrá y las lesiones permitirán a los blaugrana jugar a este nivel todos los partidos. Desde luego que parece imposible, las ganas frente al Madrid no son las mismas que frente al Sporting. Sí, esta última frase lleva mensaje, nada difícil de descifrar por cierto.

Escrito el December 2nd, 2010 por Juan  |  No hay comentarios »