Archivos del mes August, 2011

Comunicado al madridismo

Y han acabado por conseguir que salte. Lo voy a decir muy claramente: estoy harto.

En primer lugar, me cansa la dualidad entre el bien y el mal, el fútbol y el antifútbol, que una gran parte de la prensa se ha preocupado en instaurar como la naturaleza de los duelos entre Barça y Real Madrid. Y no soy yo quien vaya a negar la clarísima superioridad del Barça hace dos años ni la belleza de su estilo. Pero no existe un camino único en lo futbolístico para lograr la victoria, aunque eso parezca en según qué periódico. Para que luego digan que la prepotencia es un rasgo madridista.

Me fastidia ver y leer a periodistas que se jactan de su imparcialidad decantarse clarísimamente por uno de los costados de la batalla, resaltando y amplificando los defectos que existen en el Madrid pero ocultando o relativizando los existentes en el Barcelona.

Odio ver la demonización de un jugadorazo como es Pepe. Que su juego es agresivo y acarrea riesgos está claro. Y que en ocasiones se excede en la violencia de sus acciones también. Pero generalmente sus locuras son sancionadas, cosa que no sucede con las sucias jugarretas de muchos culés que empiezan a sonar para los Goya. Descarto, en este caso, el favor arbitral como motivo. Simplemente son acciones más difíciles primero de captar y luego de castigar.

Me enciende también que por dos acciones tan estúpidas y salvajes como infrecuentes en él, Marcelo quede retratado como uno de los sicarios sanguinarios abducidos por el mentalista Mourinho; mientras nadie se escandalizó ni un segundo por entradas aún peores a cargo de alguno de esos que suenan para los Goya.

Me cabrea que unas declaraciones en caliente y encabezadas por un “supongo” de Casillas sean juzgadas casi como un crimen cuando Xavi, habiendo pasado por la ducha, se atreve a decir que el Madrid sólo practica el antifútbol después de la superioridad en el juego mostrada por el Madrid en la Supercopa y se salga de rositas.

Aborrezco que la provocación parezca tener sólo color blanco, cuando los insultos racistas, los gestos provocativos (¿no fue la manita de Piqué el primero?) y los desprecios al juego rival proliferan en Can Barça.

Detesto que haya periodistas que tengan el valor de llamarse así y la desfachatez de inventarse noticias que no pueden ser desmentidas sólo por seguir los intereses económicos de su grupo editorial, sin que importen un carajo esos valores de la profesión que tanto les gusta luego reclamar a otros.

Entiendo pero no comparto esa carga constante contra Mourinho. El temor a la única figura que ha puesto en serio riesgo el orden establecido hace que sea objeto de ataques sin fin y la mayoría de veces sin justificación. Ningún madridista sensato dirá que Mou hizo bien en atacar físicamente a Vilanova, pero tampoco pasará por escuchar que es el portugués el único que ha engendrado la violencia de estos duelos, conflictivos desde sus inicios, ni permitirá que ese error puntual camufle la mejoría del equipo. La prensa no le aprecia porque va por libre y no les da lo que quieren. No obstante, aquí debemos estar juntos los madridistas e impedir que Mou piense que la verdadera afición no le quiere. Aunque creo que es lo bastante inteligente como para saber que los que se creen portavoces del madridismo y defensores del manido señorío poco tienen que ver con el verdadero sentir madridista.

No soporto la superioridad moral que se otorgan algunos jugadores del Barça como Xavi o Piqué, como si ellos fueran el paradigma de la moderación y la bondad cuando existen sobrados ejemplos para demostrar que no son los más indicados para hablar.

Y, para que no se diga, me molestan también algunos “periodistas” que dan la imagen de aficionado cateto y algunos blogueros merengues que se dedican a desprestigiar el estilo del Barça en lo que más parece una pataleta de perdedor que una reflexión futbolística profunda.

Me parece de risa la pasividad de la directiva del Madrid, que no se moja en ningún momento y sólo hace alimentar las críticas por su silencio, antes que por una posición polémica pero definida y firme ante la perorata culé.

Y, claro está, no me agrada que los jugadores de mi equipo hagan entradas sucias. Por un lado, son hechos reprobables de por sí, pero es que además ayudan a fomentar esta gran mentira de que el Madrid es el anticristo y el Barça el limpio y puro estandarte del buen fútbol y la buena educación.

Con este tipo de declaraciones muchos madridistas seremos tachados de forofos sin cabeza. De cualquier modo, no debemos debilitarnos como ellos pretenden y aunque podamos discrepar en muchos aspectos, hemos de permanecer unidos ante lo que es ya todo el arsenal de los culés, que comienzan a asustarse porque ven en Mou y su Madrid una seria amenaza.

Como dijo Laporta: “Que no nos embauquen”

Escrito el August 20th, 2011 por Juan  |  1 Comentario »