La presión pudo con Calde
Calderón era la única esperanza de la afición en el Air Canada Center. Con su regreso habían vuelto también las victorias para el equipo y por si fuera poco, se mantenía un ilusionante récord de tiros libres anotados consecutivamente. Pero ayer, en un día para olvidar, los Raptors entraron nuevamente en la senda de la derrota. Nadie anotaba, no funcionaban los tiros. Y en esa mala dinámica, el base español no soportó la presión y falló desde la linea de 4,60 el que habría significado su tiro libre número 88.
Conforme el de Villanueva de la Serena fue superando barreras, el periodismo experienciado iba aumentado el eco de la noticia. Y, al colocarse segundo (aunque a mucha distancia del líder), todas las miradas se centraron en Jose. Finalmente, el 8 de los Raptors ha cedido y ha concluido que sigue sin importarle lo del récord, como dijo ante el revuelo generado por la prensa incluso antes de fallar. No lo creo, porque una marca de estas características siempre es agradable.
Por otro lado, este ejercicio de obstinación requiere una tremenda concentración y Calderón agradecerá en cierto modo su fallo. Podrá dedicarse a otros aspectos del juego con mayor profundidad y, por qué no, a empezar una nueva racha sin que la gente esté tan pendiente. Mucha gente quiere darle dramatismo y niega la posibilidad de enlazar otra dinámica positiva. Sin embargo, yo creo (llamádme loco) que “Mr Catering” logrará el récord en su segundo intento. Al tiempo. Desde luego, espero que toda esta parafernalia haya hecho a los expertos norteamericanos fijarse más en este pedazo de jugador que es Calderón.



